El reloj delata a dos hermanos surafricanos que se repartieron un 'ultramaratón'
Dos hermanos surafricanos se repartieron un ultramaratón el pasado 16 de junio para terminar entre los 10 primeros y así ganar los 6.000 rands (unas 160.000 pesetas) de premio y una medalla de oro. Unas fotografías publicadas en el periódico Beeld, de Johanesburgo, desenmascararon el engaño. Sergio Motsoeneng, un atleta de 21 años, confesó haber ayudado a su hermano menor, Sefako, de 19, y terminó la prueba de los Camaradas, de 89,9 kilómetros, que se disputa cada año entre Pietermaritzburg y Durban.Sergio, lo reconoció cuando se comprobó que el corredor con el mismo dorsal, zapatillas, calzón, camiseta y gorra, tenía en cada imagen el reloj en distintas muñecas. Él lo llevaba en la derecha y su hermano, el participante oficial, en la izquierda.
"Es una situación dramática", declaró el representante de los Motsoeneng. "Sergio y Sefako proceden de una familia numerosa y muy pobre. Hicieron la trampa para conseguir el premio porque se encuentran en una situación desesperada". Y añadió: "Sergio incluso envió ya el dinero a su padre, que tiene 11 hijos, y también la medalla de oro, por la que podría sacar unos 500 rands más (algo menos de 15.000 pesetas)".
En el maratón olímpico de San Luis 1904, el norteamericano Fred Lorz llegó a ser proclamado vencedor y cuando estaba a punto de recibir la corona de laurel de Alice, la hija del presidente Roosevelt, se descubrió que había abandonado en el kilómetro 15 y había hecho los 18 siguientes en coche antes de volver a correr.


























































