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Mijatovic: "Ésta ha sido la etapa más importante de mi vida"

Pedja Mijatovic reunió ayer a la prensa de Madrid para decir adiós. Lo hizo en un hotel, en el mismo donde pasó sus primeros días como jugador madridista. Aunque estaba feliz por el éxito de la convocatoria, en sus ojos había un cierta tristeza. Mijatovic cerraba un ciclo que comenzó hace seis años cuando fichó por el Valencia; entonces era un chaval que acababa de cumplir 23 años. "Ésta ha sido la etapa más importante de mi vida", explicó emocionado refiriéndose a sus seis años en España. Mijatovic dejó Montenegro para emigrar a la Liga española, donde le prometieron fama, gloria, dinero y la posibilidad de jugar en uno de los mejores campeonatos de Europa. Ayer, cuando Pedja hacía balance, se olvidó de todas esas cosas y mostró su satisfacción por una bien distinta. "De lo que estoy más contento es de que la gente sabe que soy una buena persona".

Pedja es un sentimental. Por eso todos los buenos momentos de estos seis años están relacionados con fechas dotadas de un gran componente emocional. "El partido que nunca olvidaré fue el primero que jugamos en el Bernabéu contra el Barcelona y que ganamos por 2-0". Muchos podrían pensar que el buen sabor de boca de aquel partido se debe a la victoria ante el máximo rival, pero no. Pedja recuerda, por encima del gol que marcó, el cariño que recibió de sus compañeros y de la afición en ese difícil día: a la misma hora en que Pedja corría por el césped del Bernabéu, su hijo Andrea estaba al borde de la muerte.

Cuando recuerda la séptima Copa de Europa, el héroe de Amsterdam también se muestra sentimental: "Nunca olvidaré aquel gol, pero sobre todo las horas previas al partido, el ambiente que se vivió en la concentración, cómo todos nos íbamos dando ánimos, cómo nos convencimos los unos a los otros de que podíamos ser campeones de Europa en un momento en que nadie daba un duro por nosotros".

Sin rencor

Pedja quiere que los buenos momentos dejen a un lado los malos, que los ha habido. Por eso no quiso en su despedida hablar de su última temporada. "No quiero hablar mal de nadie, pero todo el mundo sabe los motivos de mi marcha". A la misma hora que Mijatovic removía sus recuerdos, Juan Onieva, vicepresidente del Real Madrid; los delegados del Fiorentina, y Zoran Vekic, el representante de Mijatovic, sellaban oficialmente el traspaso del delantero yugoslavo al equipo italiano.

Los datos oficiales facilitados por el Madrid indican que el club cobrará 1.200 millones de pesetas. Mijatovic recibirá alrededor de 300 millones netos cada uno de los tres años de contrato; después, regresará. "Quiero volver a vivir a Madrid cuando me retire del fútbol; aquí dejo muchas cosas". Entre ellas, quizá, la más querida: su hijo Andrea, a quien su enfermedad le impide viajar con su padre a Italia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de julio de 1999