Confianza relativa
La Bolsa de Nueva York se mostraba muy confiada sobre la decisión de la Reserva Federal respecto de los tipos de interés. El consenso está en un cuarto de punto, cifra ya descontada por el mercado y que va a dejar las cotizaciones con un nivel de riesgo muy alto. [Wall Street rozó la euforia y cerró la sesión con un avance de 160,20 puntos (1,50%). El índice Dow Jones quedó en 10.815,30]. Los mercados europeos actuaron en consecuencia y, con resultados muy dispares, se sumaron a la posibilidad de que los cambios en la rentabilidad de los activos denominados en dólares no cambien demasiado y, de paso, no afecten al euro.
Esas expectativas se han trasladado de lleno a los mercados de deuda, en los que la rentabilidad del bono español a 10años ha bajado hasta el 4,75%. La consiguiente subida de los precios ha favorecido el estancamiento de las cotizaciones en la Bolsa, que terminaba esta sesión con una ganancia del 0,13% en el índice general de Madrid.
La única fisura en ese panorama la ofrecía el euro, con un cambio oficial de 1,0364 dólares y un precio de mercado de 1,0330 a la caída de la tarde. La moneda europea no parece capaz de obtener beneficio alguno de la posibilidad de que el dólar se muestre estable durante algunas semanas.
La contratación en el mercado continuo español fue de 127.245 millones de pesetas (764,75 millones de euros), con la concentración acostumbrada en los grandes valores del mercado, una situación que encaja bien con la respuesta que ofrecen algunos inversores particulares cuando se les pregunta qué hacen con el dinero en estos momentos de incertidumbre. La mayoría señala al bolsillo.


























































