La Ejecutiva del PP espera hasta el viernes para ratificar sus pactos

El Comité de Dirección del PP analizó ayer la evolución de los pactos poselectorales y comprobó que le queda esta semana, hasta la constitución de los municipios el sábado, para fraguar una serie de alianzas tan variadas como complejas. El PP constata, además, que cada día que pasa surge un disgusto sobre sus previsiones iniciales de sembrar de gaviotas (el símbolo del partido) el mapa de las capitales españolas. Su portavoz, Rafael Hernando, arremetió especialmente contra el pacto del PSOE e IU en Córdoba y la Diputación de Málaga y a su vez con el Partido Andalucista en Granada para arrebatar el gobierno de esas instituciones al PP como la lista más votada. Y pueden perder más ciudades. Hernando considera "incoherente" ese comportamiento. Cuando se le recordó ayer que lo mismo ha hecho el PP en el municipio canario de La Laguna, Hernando se justificó señalando que ese caso "era la excepción que confirma la regla". La Ejecutiva del PP esperará a reunirse hasta este viernes para ratificar los acuerdos ya alcanzados (sobre todo con Coalición Canaria, con el Partido Regionalista Cántabro y con el PSOE y Unión del Pueblo Navarro) y para solidificar los demás.

El PP, así, aguarda a que el PSOE resuelva sus problemas en Ceuta, donde se reconoce el "ejercicio de responsabilidad" de los socialistas, para frenar al GIL en esa ciudad autónoma y también en Melilla (con otras formaciones) y en Ronda y Estepona. La alianza del PSOE e IU para la Diputación de Málaga se cuestiona políticamente pero no repercutirá sobre los pactos anti-GIL. También se recrimina al PSOE los pactos anti-PP en Granada y Córdoba o en Galicia con el BNG para obtener así lo que no se cosechó en las urnas.

Con el PNV, ni hablar

En realidad lo que Hernando quería ayer era arremeter contra el PSOE (al que elogió por su cambio de actitud en Euskadi) pero por haber arrinconado su proceso de primarias este pasado fin de semana sin dar explicaciones a los partidos que como el PP eran tachados de antidemocráticos por no implantar ese sistema. Sobre el País Vasco, Hernando reafirmó que el PP no entablará ninguna conversación con el PNV y menos aún después del discurso de su portavoz, Iñaki Anasagasti, en el debate del estado de la nación, "porque no está el horno para bollos". Por parte del PSOE, su secretario general, Joaquín Almunia, comentó, tras una reunión no oficial de la permanente, que se iba a advertir a IU sobre los problemas aislados encontrados con concejales de esa coalición a su compromiso general de colaboración y citó el caso de Miranda de Ebro (Burgos). El responsable de política municipal del PSOE, Alfonso Perales, lamentó la "doble vara de medir" del PP sobre el sentido de sus alianzas y descalificó a Hernando como el "vocero de Aznar" que "ha mamado" de Francisco Álvarez Cascos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de junio de 1999.

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