Ir al contenido
_
_
_
_

Antonio Rojas lleva las constantes de su pintura a una exposición

Gombrich aseveró en una ocasión que "la pintura es una actividad y, por tanto, el artista tenderá a ver lo que pinta más que a pintar lo que ve". Una sentencia que parece haber llevado a rajatabla el pintor gaditano Antonio Rojas (Tarifa, 1962), en una actividad que ha ocupado más de 15 años de su vida profesional; pero que, al cabo, acaba trazando una línea de coherencia estética a prueba de fisuras. Para definir dicho camino y enfrentar pasado y presente, el palacio de la Diputación de Cádiz acoge desde la pasada semana y hasta el próximo 11 de julio una muestra de carácter global sobre la obra de este creador. Para Rojas, de formación autodidacta, la homogeneidad de las piezas expuestas responde a lo que él llama "una evolución concéntrica", y en ningún caso progresiva: sobriedad y geometría, tanteando las diferentes posibilidades expresivas que puede tener un mismo lugar, primero con claras referencias al paisaje, y más tarde jugando con visiones aéreas y perspectivas simultáneas. "Entiendo", comenta el tarifeño, "que esta evolución consiste en ser más consciente de qué puedo hacer con unos pocos elementos. Pero si este camino acaba imponiéndose como una fórmula, no dudaré en abandonarlo".

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_