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Media directiva del Madrid dimite al dar por convocadas las elecciones

¿Se ha abierto un proceso electoral en el Real Madrid o el club debe seguir su actividad como si nada hubiera pasado en estos dos últimos dias? El conflicto que afecta a la directiva del club madridista reserva algunos capítulos más. Ayer, el grupo de ocho directivos disidentes presentó en el club un documento según el cual solicitan la convocatoria de elecciones, dado que transcurrió el plazo de 24 horas para que Lorenzo Sanz destituyera al vicepresidente Juan Onieva. De hacer caso omiso el presidente, instarán a la Comunidad de Madrid para que obligue a convocar.

Un presidente y ocho directivos leales (cuatro de ellos nombrados para la ocasión), amparados en un dictamen de un despacho de abogados (Garrigues & Andersen), pretenden que la vida del club continúe como si nada hubiera pasado. Enfrente, ocho directivos disidentes, con su correspondiente dictamen de otro despacho jurídico (Melchor de las Heras, Albiñana & Suárez de Lezo), sostienen que el club acaba de entrar en un proceso electoral, que se acaban de convocar elecciones, y que todos, los unos y los otros, deben dimitir porque así lo marca la legislación en estos casos. Ésa es la composición actual de la junta directiva del Real Madrid, dividida por la mitad, pero más difícil resulta precisar en qué escenario debe desenvolverse la actividad del club: si ha recuperado la normalidad o si ha entrado en un periodo de interinidad previo a unas elecciones. ¿Quién debe aclarar cuál es la coyuntura en la que se mueve actualmente el Real Madrid? Para los disidentes, el balón está en el tejado de la Comunidad de Madrid, cuya Comisión Jurídica del Deporte debe decidir si es competente para entender sobre este asunto y resolver. Para el presidente no hay caso: los ocho disidentes deben marcharse y punto. Ayer, los ocho disidentes ratificaron en un escrito su decisión tomada el lunes y se lo enviaron al presidente. El texto reza en su último párrafo: "Habiendo transcurrido el plazo suficiente para que por el Sr Presidente se diera respuesta a estas peticiones , sin haberlo hecho, los Sres. Directivos arriba mencionados, en uso de las atribuciones que les confiere el artículo 38 b de los vigentes Estatutos Sociales del Real Madrid, reiteran la solicitud de inicio de proceso de convocatoria de elecciones para el nombramiento de nueva junta directiva, la cual, deberá ser cursada a los organismos competentes con carácter inmediato. Por último, iniciado desde este momento el proceso electoral, como no puede ser de otra manera, los Srs. Directivos citados presentan la dimisión".

A partir de este documento, las interpretaciones se disparan hacian puntos divergentes. Para Lorenzo Sanz no hay caso puesto que la junta del lunes no fue tal junta sino una reunión de amigos y todos sus actos y decisiones no tienen validez. Los disidentes entienden que se establece una nueva dinámica y que el club acaba de entrar en un proceso electoral. "Es muy sencillo, nosotros hemos acabado en este punto. Ahora cualquier socio o grupo de socios puede demandar ante las autoridades competentes que se abra el proceso electoral. Pero si no se inicia, somos partidarios de instar a las autoridades a que lo hagan". La autoridad competente, según fuentes consultadas por este periódico, debería ser la Comunidad de Madrid, a través de su consejería de Cultura y Educación, puesto que los estatutos del Real Madrid se rigen por la Ley del Deporte de la Comunidad. Según el recurso que se plantee a la Comunidad, deberá ser ésta la que decida, primero, si es competente para entrar en esta cuestión.

La jornada de ayer reflejó el ambiente de tensión en el que vive el club. Lorenzo Sanz trataba de mantener la normalidad, pero sus dirigentes no podían eludir su preocupación por lo que estuviera tramando el otro bando. Entre medias se producían rumores de dimisiones entre los disidentes y visitas de algunos de ellos al Bernabéu para tratar de hablar con el presidente. Sin embargo, parecía claro que los disidentes obraban con una estrategia, que no había improvisación de su parte. Cinco de ellos, en tres automóviles, se presentaron a media tarde en el Bernabéu para presentar el escrito en el que ratifican la convocatoria de elecciones, escrito firmado por los ocho. Luego, en el despacho del ya ex vicepresidente Juan Manuel Herrero, atendieron a los medios informativos y presentaron las conclusiones del dictamen que habían solicitado y un escrito firmado por 55 empleados del club en el que piden que la junta directiva se interese con carácter de urgencia por los hechos sucedidos alrededor de la caja fuerte del club. "Creemos que, dada la situación, la junta no representaba el espíritu que debe presidir en una junta de un club como el Madrid. Por tanto, deben ser los socios quienes eligan una nueva directiva que represente ese espíritu", dijo Herrero.

Se abre ahora un proceso sin precedentes en la historia del Real Madrid. Para media junta el club vive en la normalidad. Para la otra media, ha llegado la hora de las elecciones. La Comunidad de Madrid tendrá la primera palabra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 1999

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