Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cuatro años de prisión para el ex secretario del Colegio de Enfermería por falsedad

Las polémicas elecciones del Colegio de Enfermería de Cataluña celebradas en diciembre de 1993 y que fueron adulteradas todavían colean. La sección séptima de la Audiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años y medio de prisión por un delito continuado de falsedad en documento oficial al que fuera secretario de esa organización, Ernesto Argilaga, al considerar que manipuló centenares de votos por correo para favorecer el triunfo de la candidatura de la que formaba parte. En ese mismo caso, también se sentaron en el banquillo Francisco Caballero, ex presidente del colegio, y dos personas más que han sido absueltas. La sala considera que se ha podido demostrar la intervención de Argilaga en la manipulación de los votos por correo que entregó la candidatura alternativa encabezada por María José Martínez Lapeña. La custodia de esos sobres correspondía a Argilaga, como secretario del colegio, pero los declaró nulos por un defecto de forma. De esta forma, la candidatura de Caballero se autoproclamó ganadora de las elecciones, pero la oposición recurrió ante los tribunales y consiguió que se declarase que esos votos eran válidos. Falta de documentos Al abrir los sobres, se comprobó que habían sido manipulados. Un informe del Instituto de Toxicología demostró que los sobres se abrieron y volvieron a cerrar para conseguir su nulidad al faltar la fotocopia del DNI, la papeleta a la candidatura alternativa o bien la manipulación en la firma de los colegiados. La fiscalía inició entonces una investigación y Argilaga fue detenido en julio de 1994; se inició así el proceso penal que ha concluido con esta sentencia. Al descubrirse la manipulación del voto por correo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ordenó la repetición de las elecciones en ese ámbito para el 13 de octubre de 1994. Días antes de celebrarse los comicios, Francisco Caballero envió una carta a los colegiados y publicó anuncios en los diarios anunciando que las elecciones habían sido suspendidas. De esa manera pretendía evitar que se acudiese a votar, pero no logró su objetivo. Días después fue detenido y puesto en libertad acusado de falsedad, y definitivamente ganó la candidatura alternativa. Por esas cartas y anuncios falsos, Caballero y Argilaga también fueron condenados por la Audiencia de Barcelona a sendas penas de seis años de prisión por falsedad, pero el Tribunal Supremo anuló luego esa condena contra el ex secretario. Caballero ingresó en la cárcel y actualmente se encuentra en régimen abierto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de junio de 1999