Izquierda Unida defiende en Málaga la viabilidad de su programa de tono social

Rafael Rodríguez, candidato de Izquierda Unida a la alcaldía de Málaga, presentó ayer su programa electoral con la reiterada advertencia de que era realista y "perfectamente ejecutable" en el plazo de cuatro años. "Ni hacemos brindis al sol, ni pedimos la luna", recalcó Rodríguez. Sus propuestas se dirigen sobre todo a paliar el paro, la falta de vivienda, la exclusión social y los problemas ambientales.

El candidato se comprometió a construir 4.000 viviendas públicas; lamentó que la corporación de Villalobos sólo haya edificado 380. Insistió en que "los barrios también son Málaga", y propuso un plan extraordinario de inversiones que les inyectaría 26.000 millones de pesetas en cuatro años. El objetivo, mejorar su dotación en materia de equipamientos y servicios, para "aumentar la calidad de vida y hacer de los barrios espacios para convivir". También defendió la creación de un fondo de solidaridad municipal, "que garantice a todos los malagueños los servicios básicos como la luz o el agua" y reduzca la exclusión social. Una prioridad del programa de IU es el soterramiento de las vías férreas, "que afecta a 250.000 personas" y que, a juicio de Rodríguez, se posterga en favor de proyectos como el AVE, "una careta electoralista del PP y del PSOE". Otra cuestión clave es la red de parques, "un anillo verde", de cuyo cuidado se encargarían cooperativas de vecinos. Esta no es la única medida destinada a crear empleo; Rodríguez defendió la supresión de las horas extraordinarias en el Ayuntamiento y la implantación de la jornada de 35 horas. Para discutir esto mismo se reunió ayer tarde con los sindicalistas de la sección crítica de CCOO.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de mayo de 1999.