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JORNADAS

Ana María Matute anima en Valencia a la tercera edad a no sentirse "un mueble"

"Cumplir años no significa ser un mueble ya que mientras la cabeza funcione y el corazón sea grande se sigue siendo igual de joven". La escritora y miembro de la Real Academia Española de la Lengua -llegó a reconocer entre risas sentirse en la institución como "Blancanieves y los cuarenta ladrones, mezclando dos cuentos infantiles"-, Ana María Matute, de 73 años, abrió ayer unas jornadas que abordan los derechos y responsabilidades de las personas mayores ante el tercer milenio. La autora de Olvidado Rey Gudú animó a la audiencia que acudió al Ateneo Mercantil de Valencia, en su mayor parte formada por sexagenarios en adelante, a mantenerse activos y aprovechar las ventajas que la tercera edad ofrece ante los jóvenes: "nosotros podemos recordar cuando éramos jóvenes pero ellos no pueden acordarse de cuando eran viejos". Junto a la escritora participaron Jaime de Miguel, ex jefe de Patología de la agencia espacial estadounidense NASA y Adela Cortina, catedrática de ética y filosofía política de la Universidad de Valencia. En el año 2040 un cuarto de la población mundial tendrá más de 65 años, señaló Cortina para tachar de "estúpida" a la sociedad que ignore y desprecie a los ancianos. Rechazó el modelo social del blanco, jóven y guapo: "todas las edades son complementarias", señaló. "Despreciar a los ancianos es despreciarse a nosotros mismos dentro de unos años", destacó la profesora.

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