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NECROLÓGICAS

Juan Manuel Couder, tenista

Fue un luchador y lo acreditó tanto en las pistas de tenis como en su vida personal. El último encuentro lo dirimió con una larga enfermedad que acabó ganándole en la postrera bola de partido. Ayer falleció Juan Manuel Couder, a los 64 años, en su domicilio de Aravaca, en Madrid. Couder, uno de los componentes del equipo español que disputó la final de la Copa Davis en Australia en 1965, deja una huella imborrable en la historia del tenis español. Fue un gran jugador y contribuyó de forma decisiva al desarrollo que vivió este deporte en los años sesenta."Era una persona admirable", recordó ayer su amigo y también tenista Manuel Santana. "Tenía una fuerza de voluntad admirable y lo demostró en su etapa como jugador en activo sacándose la carrera de ingeniero industrial. Era muy especial y siempre fue un compañero fantástico para el equipo. Nunca se rendía, te quería ganar incluso en los entrenamientos".

Couder no logró grandes éxitos internacionales, pero venció varias veces a Santana y a Andrés Gimeno. Una de ellas fue en 1963 y le permitió disputar la final del Trofeo Godó de Barcelona, que acabó perdiendo ante el australiano Roy Emerson. Su huella más importante la dejó, sin embargo, en el Campeonato de España y en la Copa Davis. Fue campeón nacional cuatro veces en un periodo de 10 años (1955, 1956, 1965 y 1966) y disputó ocho eliminatorias de la Copa Davis con un balance de 17 victorias y 15 derrotas. En 1965 formó parte del equipo español junto con Manuel Santana, Juan Gisbert y José Luis Arilla. Disputó varias eliminatorias, pero Jaume Bartrolí, el capitán, no le permitió jugar ningún partido en la final contra Australia. "Se adaptaba mal a la hierba", explica Santana.

Cuando abandonó el tenis activo, se dedicó a la enseñanza de este deporte y fue capitán del equipo español de Copa Davis. En los últimos años de su vida, Couder pasó momentos muy difíciles como consecuencia de una enfermedad larga y dura. Hasta que ayer falleció. Su cuerpo será incinerado hoy en una ceremonia estrictamente familiar. El viernes, a las 19.30, tendrá lugar su funeral en la parroquia de Aravaca.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de mayo de 1999