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Richard Virenque se escapa hacia el Giro

El ciclista francés comparece abatido ante la prensa tras su última declaración judicial

Richard Virenque estará el próximo sábado en la línea de salida del Giro. Su participación en la carrera italiana es un auténtica huida hacia adelante, después de una semana terrible en la que ha mantenido un violento careo judicial con su antiguo masajista Willy Voet y ha sido interrogado por las policías judiciales de Lille y de París. El campeón que acostumbraba a salir de los interrogatorios exhibiendo un gesto de la victoria que venía a significar: "No he cantado", apareció ayer abatido y con los nervios rotos. "Yo no he reconocido ante los investigadores haberme dopado", dijo con voz más bien trémula, bien distinta a la que acostumbra. Según la policía judicial de la capital francesa, Richard Virenque no pronunció, en efecto, la frase "sí, yo me he dopado, lo confieso", pero admitió haber absorbido una sustancia prohibida, el Céphyl, y haberse inyectado "venin", (EPO en el argot ciclista), en la víspera de la última Milán-San Remo.Como su abogado, Gilbert Collard, el escalador francés se aferró a la literalidad de las palabras. "Yo he explicado simplemente a la policía por qué y cómo me puse en contacto con Bernard Sainz y con el abogado Bertrand Lavetot. He contado que Sainz me ofreció vitaminas que se pueden comprar en las farmacias, sin receta", indicó, sin pretender siquiera mostrarse convincente. De momento, su equipo (el Polti), pese a que proclama que la participación de Virenque en el Giro "es un nuevo gesto de confianza", le ha sancionado con 2,5 millones de pesetas [la cuarta parte de su salario mensual] "para que en el futuro no se confíe a médicos ajenos al club". El ciclista indicó ayer que se encuentra vacío y que después del Giro va a replantearse su profesión.

El encarcelamiento del falso doctor Bernard Sainz y del abogado Bertrand Lavelot ha dado un cariz mucho más turbio al asunto. El presidente de la Federación Francesa de Ciclismo, Daniel Baal, procesado en el caso Festina, ha dicho que esta última trama descubierta "es un caso criminal, más que un caso de dopaje".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 1999