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Poco espacio para tanta gente

Manzanilla para llenar los pantanos y vino para los políticos, remedios de feria

A las tres de la tarde, una azafata se acerca a los periodistas que esperan a los líderes del Partido Popular y les dice: "¿Sabéis que viene Aznar?". No podía ser, porque en la caseta ferial del PP ya no cabía un alfiler. Y no fue. A pesar de que en el ferial se paseaban los cocheros de levita y sombrero de copa como si el mismísimo Aznar hubiera invitado a su amigo Blair que llegara de la caza del zorro. Momentos después desembarca la plana mayor: el secretario general, Javier Arenas; el ministro de Trabajo, Manuel Pimentel; la responsable de Asuntos Sociales, Amalia Gómez; la presidenta del PP-A, Teófila Martínez; la alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril; el delegado del Gobierno, José Torres Hurtado, el candidato popular a la Junta de Extremadura, Juan Ignacio Barrero. Arenas remueve el nudo de su corbata: "Aquí pasa como todos los años, muy poco espacio para tanta gente, y falta vino". Le responde Juan Ojeda, secretario general del PP-A: "Peor sería que hubiera mucho espacio y poca gente". Los del PP no tienen discrepancias internas: Arenas prefiere la feria de día, el fino, estar con los amigos; Pimentel también, porque para un sevillano, "la feria es un lugar de encuentro, se escucha música y se recuerda la infancia". Barrero, "un extremeño de Badajoz, primo hermano de los andaluces", también prefiere la feria de día, "la alegría y hasta el calor, y los toros". Unos cientos de metros más allá, cerca de la calle del Infierno está la caseta del Partido Andalucista (PA), pero, pese a eso, allí hace menos calor que en las hogueras de Pedro Botero. Carmelo Gómez, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento hispalense, brindaba con los alcaldes socialistas de la provincia, comentando el jumbotron que el andalucista Alejandro Rojas-Marcos, primer teniente alcalde de Sevilla, ha situado junto a la entrada del Parque de María Luisa. Según los socialistas, Rojas-Marcos utiliza partidistamente la pantalla: "Es que no se pueden hacer tonterías con dos copas de más", puntualizaba Gómez. Y el que no estaba para tonterías era el presidente de la asociación agraria Asaja, Ricardo Serra. Se cumple un año de la riada de Aznalcóllar, y este año toca sequía. Francisco Aguado, el directo gerente de Emasesa, la empresa pública de agua de Sevilla, no ve, sin embargo, problemas de abastecimiento. Sabe torear las preguntas como Curro Romero: "¿Problema de agua?, mira, ahora tómate una manzanilla que es lo que toca". En la caseta del PA lo que tocaba era un dúo, por sevillanas. El secretario general, Antonio Ortega, también prefiere la feria diurna, "porque se puede alargar hasta la noche". "Me gusta llegar e irme con luz. Sevilla tiene un color especial y yo sé por qué: por la gente". Viva Sevilla, dice la orquesta. Pedro Pacheco ya se había ido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 1999