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Bono confía en que la iniciativa privada "releve" a la Administración en la financiación del AVE. Socialistas y regionalistas consideran que el protocolo sobre el AVE es una foto electoral

El tren de alta velocidad entre Valencia y Madrid es un proyecto "irreversible", según señalaron ayer en Valencia Eduardo Zaplana, Alberto Ruiz-Gallardón y José Bono, presidentes de las comunidades valenciana, de Madrid y de Castilla-La Mancha, respectivamente. Zaplana y Gallardón pusieron el acento en la "rentabilidad objetiva" del proyecto, mientras que el socialista Bono, que nunca ha comprometido fondos para el proyecto, se mostró encantado con la posibilidad de que la iniciativa privada "releve" a la Administración en la financiación del tren de alta velocidad.

Los tres presidentes autonómicos firmaron a primera hora de la mañana en Valencia, y horas más tarde en Madrid, el protocolo de acuerdo sobre cooperación que modifica al alza el compromiso previo alcanzado por Zaplana y Ruiz-Gallardón en noviembre del año pasado. El acuerdo para elaborar trazados en el ámbito territorial de Madrid y la Comunidad Valenciana se extiende al conjunto del itinerario, pero su definición se dilata hasta el mes de septiembre. Zaplana y Ruiz-Gallardón acordaron impulsar la redacción de los proyectos necesarios para que las obras pudieran empezar durante el año 2000. El pacto a tres bandas establece que se despejarán todos los problemas administrativos para que el inicio de las obras se produzca efectivamente durante el año 2000. El nuevo protocolo, además, establece que el futuro tren entre Valencia y Madrid tendrá un nivel de prestaciones "completamente análogo" al AVE que une la capital con Sevilla y al que unirá Madrid y Barcelona en el futuro. Zaplana destacó que la colaboración de Castilla-La Mancha en el proyecto permite afrontar su ejecución "sin ningún nubarrón en el horizonte". El presidente de la Generalitat recordó que un proyecto de semejante envergadura tiene unos plazos de ejecución necesariamente largos, pero destacó que la participación de las tres comunidades implicadas permitirá acortar los plazos y evitar problemas administrativos. Zaplana aseguró que el proyecto ha despertado gran "ilusión" entre los inversores privados y afirmó: "Puede que ninguna autonomía tenga que poner dinero". En cualquier caso, el presidente valenciano restó importancia a las cuestiones de financiación: "El tren se tiene que hacer y la financiación no será un problema". Bono se amparó en las declaraciones de Zaplana para evitar comprometerse en la financiación de la infraestructura: "Es más que probable que la iniciativa privada releve de su responsabilidad a las administraciones públicas". El protocolo sólo establece la necesidad de estudiar fórmulas de gestión conjunta, una posibilidad que exige cooperar en la financiación, según fuentes de la Generalitat.Alberto Ruiz-Gallardón recordó que el Ministerio de Fomento tenía previsto invertir 200.000 millones de pesetas en la mejora de la conexión ferroviaria entre Madrid y Valencia y que la primera apuesta de las comunidades Valenciana y de Madrid consistió en completar la financiación para establecer un corredor de alta velocidad.El presidente madrileño calificó el proyecto como "extraordinariamente rentable" y destacó el "respaldo social" que ha despertado. La proximidad de las elecciones autonómicas ha sido clave para precipitar la participación de Castilla-La Mancha en el proyecto. Bono recordó que los presidentes de las tres comunidades afrontan una reválida el próximo mes de junio y afirmó: "El AVE no puede verse limitado por las elecciones". Pero dejó caer que el momento aconseja destacar los puntos de coincidencia entre los tres presidentes y comentó: "No hacemos exhibicionismo sobre las discrepancias". Ruiz-Gallardón, por su parte, destacó la capacidad de los tres presidentes para superar sus divergencias políticas y llegar a un acuerdo que tiene relevancia estatal. La participación de Bono en el proyecto ha exigido retrasar hasta el mes de septiembre la definición del trazado. El presidente de Castilla-La Mancha evita así los problemas que podría haberle acarreado definirse por un itinerario a través de Cuenca o de Albacete. Varios trazados Está previsto que el Ministerio de Fomento presente varios trazados alternativos el próximo mes de septiembre, una vez despejado el horizonte electoral. Entonces habrá que optar por la alternativa más rentable y de menor impacto sobre el medio ambiente, como recoge el protocolo. Fuentes de la patronal valenciana comentaron que los empresarios madrileños han mostrado más interés que los valencianos a la hora de participar en la financiación del proyecto. Los inversores privados participarían en una empresa mixta de gestión del tren de alta velocidad para recuperar el capital. Las mismas fuentes restaron importancia a la diferencia de costes que puedan entrañar los diversos trazados posibles, pero consideraron prematuro anticipar fórmulas de gestión. Antoni Asunción, candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, comentó que la firma del acuerdo entre los tres presidentes constituía "una buena foto electoral". Asunción atribuyó la participación del socialista Bono a la misma razón: "Supongo que está haciéndose su propia campaña". El candidato socialista consideró legítimo que los gobernantes utilicen los medios a su alcance para ganar presencia pública ante la inminente convocatoria electoral. Pero insistió en la vaciedad del acto: "Aquí se ha firmado la primera acta del primer protocolo de intenciones del primer anteproyecto del AVE". Y señaló: "Difícilmente puede tener seriedad un acto como éste si no está presente quien tiene que pagar, y quien tiene que pagar es el Gobierno de Madrid". Asunción se mostró partidario de recurrir a la iniciativa privada para cubrir parte de las obras, pero recordó: "El empresario presta dinero, cobra intereses y los recupera otra vez, porque, si no, no sería empresario, sino una hermanita de la caridad". Falta de compromisos Fermín Artagoitia, portavoz de Unión Valenciana, recordó que el tren de alta velocidad entre Valencia y Madrid es una reivindicación histórica de los regionalistas, pero dudó de la calidad del acuerdo entre los tres presidentes autonómicos. "UV espera que el nuevo protocolo no sea papel mojado que se traduzca en una nueva sesión de fotos", comentó Artagoitia, "pues últimamente se firman gran cantidad de convenios de cara a la galería pero vacíos de contenido y de compromisos". Los regionalistas recordaron que el protocolo firmado ayer no incluye el trazado, que es clave a la hora de establecer los costes y la competitividad del tren con respecto al avión y lamentaron el nuevo retraso, hasta septiembre, de la definición del itinerario. Fernando Castelló, portavoz parlamentario del PP, por su parte, destacó que la participación de Bono en el proyecto "despeja incertidumbres" y demuestra la capacidad de Zaplana para "aunar voluntades y superar todos los obstáculos para que el AVE sea viable y se convierta en una realidad"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 1999

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