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Las aportaciones públicas en RTVV

Ante el manifiesto estupor expresado por algunos representantes del Grupo Popular en el consejo de administración de RTVV acerca de las últimas informaciones aparecidas en prensa, en las que se cifraban las pérdidas del grupo RTVV en 70.000 millones de pesetas durante el periodo 1995-1999, y en el que se manifestaba que tal información sólo trataba de confundir una gestión con pérdidas con el modelo de financiación de una televisión pública, calificándolas de falta de profesionalidad o mala fe, los consejeros del consejo de administración a propuesta del grupo parlamentario socialista creemos necesario que conviene situar estos extremos en sus justos términos. En primer lugar hay que decir que todos los ingresos que RTVV y sus Sociedades necesitan para cubrir la diferencia entre los gastos y los ingresos, que se generan con la gestión comercial son de procedencia pública, es decir, los aporta la Consejería de Economía y Hacienda a través del Presupuesto de la Generalitat Valenciana, que es lo mismo que decir, que los aportan los contribuyentes. En segundo lugar, la aportación pública se realiza ante la insuficiencia de autofinanciación, lo cual es consecuencia de tres causas, a saber: 1.- Necesidad de mantener un servicio público: ésta es la esencia de la subvención de explotación. 2.- Necesidad de hacer frente a una mala gestión, toda vez que los gastos en modo alguno se ajustan a lo previsto, es decir, se gasta más de lo necesario, o se paga más de lo necesario. 3.- Necesidad de hacer frente a una insuficiencia de los ingresos publicitarios, porque no se vende bien los espacios dedicados a la publicidad, o bien se vende poco. En tercer lugar, calificar las aportaciones públicas de "pérdidas" no es incorrecto: es llamar a las cosas por su nombre. A este respecto, el tratamiento contable de las subvenciones al que obliga el Instituto de Contabilidad y Auditoría de España (ICAC) es el de "aportaciones del socio para hacer frente a las pérdidas del ejercicio". Este tratamiento es de obligado cumplimiento para todas las empresas a fin de ofrecer, en la información de los estados financieros, una imagen fiel de las sociedades que disfrutan de este tipo de subvenciones. El ICAC se refiere fundamentalmente a las sociedades de participación pública, pensando en el ciudadano, receptor del servicio, con derecho a conocer el coste del mismo. Por tanto, en el periodo 1995-1999 la senda que han seguido las aportaciones públicas a RTVV y sus Sociedades ha sido la mostrada en el gráfico. Como se puede observar, el salto significativo se produce entre los ejercicios 1996 y 1997, y, claro, ello no es casual. Como en física, toda acción comporta una reacción. Desde septiembre de 1995, el ente público RTVV ha tenido dos directores generales, el primer director general se encuentra en el Parlamento Europeo; dos directores de Ràdio 9 y cuatro directores de TVV, tres de ellos de triste recuerdo, fundamentalmente el actual jefe de campaña del señor Zaplana, y el recién nombrado secretario general del Consejo Superior de Cajas de Ahorro. Por lo visto, el premio es más importante cuanto mayor es el agujero que deja un directivo en la televisión autonómica cuando la abandona. Y todo ello en un plazo de tres años. Ésta bien puede ser una razón y un síntoma de mala gestión. Porque normalmente, cuando en una organización se cambia a los directivos es para enderezar el rumbo, pero en RTVV parece ser que ha sido para empeorar. Tal vez se trate de un objetivo inconfesable, como desprestigiar la marca, a fin de que no existan razones objetivas para ceder la gestión del canal autonómico a un gestor privado, mediante el correspondiente contrato programa y a un coste aparentemente más barato que el de la factura actual que paga el contribuyente. Es decir, que en este espacio de tres años se ha creado el caldo de cultivo que vendría a justificar cualquier medida drástica a adoptar en el futuro. Si el segundo canal de TVV, Notícies 9, se presupuestó con un coste de unos mil millones anuales, y la variación interanual del coste de la vida para el periodo 1995-1999 ha experimentado un incremento del 11%. Las aportaciones públicas no deberían rebasar la cifra de 12.700 millones, en lugar de los 19.108 que alcanzaron en 1998 y los previstos 15.303 para 1999. Es evidente que hay algo que no funciona o que funciona mal, o sencillamente se está incurriendo en una serie de gastos que vienen a favorecer intereses ajenos al objetivo de una televisión y radio públicas. En este caso se estaría hablando de otro contexto. Y es en ese contexto donde hay que situar la alarma aparecida en la prensa en días pasados, que no era otra cosa sino la denuncia de que en la televisión de la Comunidad Valenciana hay algo que no obedece a sus principios fundacionales y a la razón de ser una televisión pública. Por tanto, este tipo de llamadas pretende denunciar actuaciones de tilde irregular, pretende denunciar una mala gestión de la "cosa pública". El gobierno del señor Zaplana ha incrementado las aportaciones a RTVV en un 50% respecto a la legislatura anterior. En los cuatro años de gobierno del PP, RTVV recibirá 76.000 millones de pesetas de todos los valencianos. No nos opondremos jamás a una televisión pública, nos opondremos siempre a la malversación, al desbarajuste que comporta la mala gestión, al desgobierno de lo público y al abuso de lo que es patrimonio de todos los ciudadanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de marzo de 1999