Fusión con la arquitectura
Las gigantescas obras de Serra ocuparán la sala más grande del Guggenheim, la nave diáfana de la planta baja, de 30 metros de ancho y cerca de 130 de largo. Allí se expone desde la inauguración del museo en octubre de 1997 la escultura del propio Serra Snake (Serpiente) , formada por tres piezas curvas de acero. Los responsables de la muestra de las elipses de Serra defienden que el espacio elegido en Bilbao constituye el "marco ideal", porque la "arquitectura se hace eco de la intensa sensación de movimiento capturada en las esculturas". En su origen, arquitectura y esculturas tienen puntos en común: el mismo programa de ordenador empleado en el estudio de Frank O. Gehry para dar forma a los planos del museo ha permitido a Serra diseñar buena parte de las esculturas que ahora presenta. La relación entre Serra y Gehry se remonta a años atrás. Serra fue el primer informador de Gehry sobre Bilbao, un lugar desconocido hasta entonces para él, desde donde había llegado a su estudio de California el encargo para construir un nuevo Guggenheim. Serra defiende que Gehry ha logrado la fundir la creación artística con la arquitectura. "Ésta es la razón fundamental por la que los artistas responden a sus obras, por la que le aprecian tanto", ha dicho el escultor sobre la obra de Gehry. "Es el arquitecto de los artistas".


























































