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El COI sospechaba de tres o cuatro miembros desde hace varios años

El Comité Olímpico Internacional (COI) sospechaba de las actuaciones de tres o cuatro miembros implicados ahora en los casos de corrupción, según el vicepresidente Dick Pound, presidente de la comisión de investigación, en el diario canadiense Toronto Star. Los rumores sobre su comportamiento no iban más allá de 10 años, cuando se concedieron los Juegos de 1996 a Atlanta (en Tokio, 1990). El problema es que no había pruebas, como ha repetido el presidente del COI, Juan Antonio Samaranch.Tres de los miembros suspendidos, el congolés Jean Claude Ganga, el keniano Charles Mukora y el chileno Sergio Santander siguen sin dimitir y se defendieron diciendo que no se hubieran "vendido" por sólo 70.000 dólares (10 millones de pesetas), Ganga, 50.000 (7.500.000 pesetas), Mukora, y 4.700 (700.000 pesetas), Santander. Respecto a éste último, la Iglesia mormona en Santiago de Chile (mayoritaria en Salt Lake City, sede de los Juegos de Invierno de 2002, fuente del escándalo), negó haber contribuído a su campaña electoral a diputado.

El belga Alexandre de Merode, presidente de la comisión médica, volvió a esgrimir la teoría de la conspiración contra Samaranch, al que defiende: "Está cubierto ya que no vota, no interviene, se limita a dejar hacer".

Por último, mientras la prensa oficial en China denuncia la "degeneración moral del deporte mundial" y los que llevaron a Sidney 2000 al triunfo se niegan a revelar los métodos usados para su victoria, el comité olímpico japonés ha creado una comisión de siete miembros para investigar las denuncias de Nagano 98.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de enero de 1999