Rodrigo Rato enmarca la hipotética crisis "en un proceso de estabilidad" del Ejecutivo

Entre bromas y risas, el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, no desmintió ayer en A Coruña la posibilidad de una inminente crisis de Gobierno e incluso se permitió anticipar que esa hipotética remodelación del gabinete "hay que enmarcarla en un proceso de estabilidad". A preguntas de una periodista, Rato respondió: "¿Usted quiere saberlo? Pues debe usted preguntarle al presidente del Gobierno". Ante la insistencia de la informadora, Rato volvió a parapetarse en la ironía: "Yo no soy el presidente del Gobierno, pero, vamos, yo le traslado la pregunta y si me la contesta, le llamo a usted y se lo digo". A continuación, Rato adoptó un tono más serio y dejó caer primero una frase tópica e institucional sobre las atribuciones de Aznar y otra más abierta a las especulaciones: "Es una decisión personal del presidente que claramente hay que enmarcarla en un proceso de estabilidad". Tras subrayar de nuevo que esa "prerrogativa" depende totalmente de Aznar, Rato apostilló: "No es una decisión extraña en nuestro sistema de equilibrio de poderes".El vicepresidente segundo del Gobierno de Aznar, vicesecretario general del PP, agregó: "Éste es un Gobierno con una gran estabilidad desde el punto de vista político, estabilidad en sus objetivos y resultados y estabilidad parlamentaria".


























































