GENTE

EISENSTEIN, A TODA MÚSICA

Alexandr Nevski, el clásico que Serguéi Eisenstein rodó en 1938, en tiempos de Stalin y en vísperas de la II Guerra Mundial, vivió ayer un nuevo estreno en el Gran Teatro Dramático de San Petersburgo. Por primera vez en Rusia, música y cine se hermanaron en un espectáculo que simultaneó la proyección del filme con la interpretación, por parte de la orquesta filarmónica de la antigua capital zarista, de la espectacular banda sonora que Serguéi Prokofiev compuso especialmente para le película. Yuri Temirkanov dirigió un grandioso conjunto que incluía también al coro del teatro Musorski de Ópera y Ballet Larisa Diadkova, una mezzo soprano y estrella del teatro Mariisnki (antiguo Kírov), elevó la tensión emocional del singular acontecimiento hasta su punto culminante en la escena del paisaje detrás de la batalla. En los tiempos difíciles por los que atraviesa Rusia, los asistentes fueron especialmente sensibles a la evocación de uno de los más gloriosos momentos de su historia, cuando Nevski logró unir a los príncipes rusos para vencer a los caballeros teutónicos. Casi una alegoría premonitoria de que lo que, poco después del estremo del filme, ocurrió tras la invasión de las tropas de Adolf Hitler.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 13 de enero de 1999.

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