Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Apelación confirma el dopaje de Korda

El tenista checo perderá 199 puntos y deberá devolver 13,5 millones de pesetas

El Comité de Apelación del programa antidopaje de tenis ha sido benévolo con el jugador checo Petr Korda. Confirmó, eso sí, la acusación de dopaje por el esteroide anabolizante Nandrolona que pesaba sobre la cabeza del checo, de 30 años, pero le impuso una sanción ridícula: sólo perderá los puntos que ganó por llegar a los cuartos de final del torneo de Wimbledon -donde se le practicó el control- y deberá devolver el dinero que ganó en el torneo británico. Pero nada más. Korda podrá defender el próximo mes de enero el título que ganó el año pasado en el Open de Australia.La sanción le supondrá sólo la pérdida de 199 puntos del circuito ATP y la devolución del premio de 13,5 millones de pesetas que recibió en Wimbledon. "No se le impondrán sanciones adicionales", especificó el Comité de Apelación, compuesto por un especialista médico, otro jurídico y un tercero técnico, con jurisdicción en todos los estamentos internacionales tenísticos (ATP, WTA, ITF y COI). "El comité ha valorado las explicaciones del jugador, según las cuales no tenía conciencia de haber tomado este producto", agregó este comité. Korda aseguró que había estado indagando para averiguar dónde tomó Nandrolona, pero no lo consiguió. "Quiero afirmar de forma categórica que no miento con el asunto de las drogas", aseguró Korda. "Nunca he pretendido sacar ventaja con el dopaje. Esta sentencia supone un fuerte choque emocional para mí y para mi familia".

La sanción a Petr Korda, 13º mundial -caerá hasta la 30ª plaza aproximadamente- y que este año ha ganado alrededor de 200 millones de pesetas, no guarda ningún tipo de relación con la que hace dos años se le impuso al tenista español Ignacio Truyol, el primer caso de dopaje hecho público en tenis. Truyol tenía 23 años y era el 127º mundial cuando en 1996 se le detectaron esteroides y Pemoline Magnesio en un control.

Truyol explicó también que había sido víctima de un error de su médico y lo acreditó con certificados facultativos. Pero no fue escuchado. Le sancionaron con un año de inhabilitación para competir en los torneos de la ITF y el ATP Tour, y le obligaron a devolver cinco millones de pesetas, todo lo que había ingresado de julio -cuando se le hizo el control- hasta diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de diciembre de 1998