Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
PULSO EN EL PSOE

Borrell y Almunia ceden para evitar un congreso

El partido intenta cerrar la crisis sin "vencedores ni vencidos" y salvar las expectativas electorales

El Comité Federal del PSOE trató ayer de superar la crisis y pidió que nadie hable de "vencedores ni vencidos". El pulso concluyó con la proclamación del candidato, José Borrell, como líder de la oposición e interlocutor del partido mientras que la Ejecutiva Federal, presidida por Joaquín Almunia, conserva la función de dirigir la acción política. Almunia y Borrell ceden en sus posiciones para evitar un congreso extraordinario y se comprometen a que la bicefalia funcione. En esta pugna salen reforzados los barones territoriales. Uno de los tres, Rodríguez Ibarra, advirtió que reanudar las discrepancias en tres meses es algo "que no se le puede hacer a los miles de militantes que se van a presentar a las elecciones de junio".

Joaquín Almunia y José Borrell han cedido en algunas de sus reivindicaciones para zanjar un conflicto que amenazaba con provocar no sólo la convocatoria de un congreso extraordinario sino la ruina de las expectativas electorales de los socialistas. A esta conclusión no llegaron en solitario sino presionados por todos los dirigentes regionales e incluso con la amenaza de algunos de ellos de votar ayer en contra de la gestión de la ejecutiva y promover la caída de ambos.El acuerdo por escrito al que llegaron el secretario general y el candidato a la presidencia del Gobierno fue aprobado por el Comité Federal con la única abstención del exministro Carlos Solchaga.

Borrell es, a partir de ahora, el líder de la oposición y el "primer representante y portavoz de las propuestas de los socialistas, adoptadas por los órganos de dirección del partido". Uno y otro se comprometieron ante el Comité Federal a cumplir lo acordado y no volver a pelearse en público.

Los 234 miembros del Comité Federal llegaron a las nueve de la mañana a la sede federal del PSOE en Madrid con buen ánimo a la vista de que tenían por delante un día de autocríticas, reconvenciones, y reproches pero que, una vez más, la tensión se había frenado cuando estaban al borde del precipicio, según expresión de un veterano miembro de la dirección del PSOE.

Mucho que perder

Almunia y Borrell se comprometieron ante el Comité Federal y ante la opinión pública a trabajar coordinadamente en un proyecto político que les lleve a alcanzar el triunfo electoral. Las consideraciones de los miembros del Comité Federal fueron casi siempre en la misma dirección: Uno y otro han tenido que ceder porque los dos tenían mucho que perder.Borrell consigue ser la voz del PSOE y Almunia no ve desdibujado su papel y el de la Ejecutiva que dirige, pues las propuestas y opiniones del candidato serán el fruto de la elaboración política de la ejecutiva que él dirige.

Además, la Ejecutiva Federal y las ejecutivas regionales respiran tranquilas porque las plataformas de apoyo al candidato que estaban surgiendo por toda España quedan suspendidas. "El Comité Federal considera que la mejor plataforma de apoyo al candidato es el partido en su conjunto y, en particular, la Ejecutiva Federal, el Consejo Territorial y el Grupo Parlamentario Socialista, evitando duplicación de funciones y la creación de otros órganos ajenos a la normativa estatutaria". Éste es el punto seis de los ocho que componen la resolución del Comité Federal redactado en la más pura ortodoxia de partido.

"No hay problema", dijo Luis Yáñez, director de la Oficina del Candidato, que a partir de hoy se convertirá en un Gabinete Técnico insertado en la estructura del PSOE y con sede en Ferraz.

Pero todos estaban pendientes de lo que Almunia y Borrell dijeran ante el Comité Federal, celebrado a puerta cerrada. El secretario general dijo a sus compañeros que su obligación era la de defender que "la dirección del partido fuera real y no virtual". "Hay cosas que se pueden delegar como es la interlocución pero no la dirección y la estrategia; ésta debe ser única". Almunia confesó que durante toda su vida política nunca ha estado en un puesto para no ejercerlo. "No sé aparentar sin ser", dijo.

El secretario general calificó el acuerdo de "equilibrado", se comprometió a cumplirlo con toda lealtad y a prestar todo su apoyo a José Borrell. "No hay vencedores ni vencidos", aseguró Almunia. Esta expresión fue una de las más utilizadas por los numerosos miembros del federal que pidieron la palabra.

A continuación, Borrell hizo una glosa de lo que significaron en la vida política las elecciones primarias. Borrell asumió su parte de responsabilidad en el conflicto pero aseguró que iba a poner todo de su parte para que el nuevo acuerdo funcione. Quiso dejar claro ante el Comité Federal que se considera el candidato de todos y que a partir de este acuerdo espera del partido renovación e integración.

En una posterior intervención pública junto a Almunia manifestó su "orgullo" por tener unos compañeros de tan alta talla política y personal. Esta reflexión le vino dada por los discursos que acababa de escuchar en la reunión y por lo que ha vivido estos días que ha durado la negociación para poner fin a su conflicto con Almunia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de noviembre de 1998