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Los Gil se contradicen en la primera crisis del Atlético de Sacchi

A pesar de los intentos por discurrir por la vía de la coherencia empresarial, el Atlético de Madrid no termina de zafarse de una marcada tendencia a la confusión. La derrota del equipo el domingo frente al colista, el Villarreal, puso en evidencia una cifra insoportable para un club de su magnitud -ha conseguido un punto de 15 posibles fuera del Calderón-, desató la mayor crisis de la era Sacchi, y lanzó ayer a sus dos dirigentes, Gil hijo y Gil padre, a una carrera de declaraciones contradictorias. El hijo, Miguel Ángel, se reunió con el técnico y procuró lanzar un mensaje tranquilizador en referencia a su posible destitución: "No habrá decisiones drásticas". Simultáneamente, en Antena 3, el padre, Jesús, fue menos sutil al referirse al sistema de Sacchi: "Insistir en el error es poco inteligente".El estadio Vicente Calderón apareció por la tarde con pintadas contra el presidente Gil, y en apoyo de la cantera, un día después. "Gil=GAL", "Sacchi, dales un saco de cemento", "Gil pesetero", son algunas de las pintadas en la puerta cero del estadio.

Juninho, "inmaduro"

Miguel Ángel Gil responsabilizó a Juninho de su expulsión contra el Villarreal: "No es normal que un jugador carismático como él se meta en problemas como lo hace, no puede permitirse el lujo de no medirse y dejar a sus compañeros en inferioridad. Ha menospreciado al rival con sus insultos y ha sido inmaduro". El brasileño del Atlético fue sancionado, según el árbitro, Brito Arceo, por insultarlo con un "vete a tomar por culo". Juninho se retractó ante el colegiado aduciendo que no había querido insultarlo a él sino a un rival: Albelda, que lo había lesionado en un amistoso. Fue un insulto que le garantiza una sanción de entre uno y tres partidos de suspensión, y puede perderse el partido con el Barça.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de noviembre de 1998