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GENTE

UNA LLAVE SIN CASA

Cuando John Evans intentó introducir la llave en la cerradura, comprobó que no conseguía abrir la puerta y que en el interior vivía otra familia que se presentó como los nuevos propietarios de la vivienda. Tras acudir a un abogado, averiguó que la casa que adquirió en Sitio de Calahonda (Mijas), en la Costa del Sol, salió a subasta después de que la Caja General de Ahorros de Granada iniciara los trámites para cobrar una deuda de algo más de 150.000 pesetas contraída por John Robert Evans y su esposa, Catherine Mary, en la compra de un electrodoméstico. Un error administrativo originó que el británico John Evans pierda su casa, que fue embargada y subastada para hacer frente a la deuda. Según el abogado, el proceso siguió su curso -los hechos ocurrieron el pasado 30 de enero- y el embargo se anotó en el Registro de la Propiedad, tras lo que un juez sacó a subasta la vivienda "sin que consigamos entender cómo se puede sacar a subasta una casa que no pertenece a la persona a la que se le reclama la deuda". Dado que el problema no se solucionó, John Evans -que reside en Londres- presentó una demanda civil en los juzgados de Fuengirola contra el registrador, la caja de ahorros, el subastero y los verdaderos deudores, que están en paradero desconocido. Pide una indemnización de 10 millones de pesetas en concepto de daños y perjuicios para hacer frente a los gastos legales, sanitarios (que su mujer sufre una depresión) y también para cubrir los gastos que ha generado el alquiler de una vivienda en la Costa del Sol y los viajes que han realizado para resolver este asunto. -

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