JUGAR A LA OTAN.
Son niños albaneses que han regresado a sus hogares en el pueblo de Komorane, a 40 kilómetros de Pristina, después de haber estado refugiados en los montes huyendo de las fuerzas de seguridad serbias. Cientos de personas han iniciado el camino a casa, confiadas en que la retirada serbia que forzó la OTAN se mantendrá durante los próximos meses.


























































