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Detenidos dos jóvenes que provocaban incendios siguiendo un juego de "rol" Los arrestados actuaban en el Eixample de Barcelona

Desde el pasado mes de septiembre, unos desconocidos venían provocando una serie de pequeños incendios de material urbano, sillas de plástico de bares o toldos de tiendas y comercios, siempre de madrugada y siempre en el Eixample de Barcelona y zonas colindantes. Al principio, la policía pensó que estaba ante uno o varios pirómanos, después investigó la posibilidad de que se tratara de venganzas por cuestiones laborales, finalmente tuvo la certeza de que los fuegos se debían a un motivo más banal, pero no por ello menos peligroso: eran fruto de un juego de rol, escenificación de un argumento llevado a cabo por personas que adoptan determinadas personalidades fijadas por un master, director del juego. El jueves la policía detuvo a los jóvenes Raúl T. F., de 19 años y residente en Badalona, y al master José Luis G. C., de 21 años y residente en L"Hospitalet, acusados de los incendios. La policía, cuyos agentes cogieron in fraganti a Raúl T. en la madrugada del pasado jueves cuando prendía fuego a unos contenedores en la calle de Enric Granados, busca a otras personas -entre ellas una joven- por los mismos supuestos delitos de daños intencionados de que están acusados los dos detenidos. Aquella noche, el master José Luis G., el director del juego, le adjudicó a Raúl T., un joven universitario, el papel de un mago de la Edad Media con poderes sobre el fuego. Como en otras ocasiones anteriores, Raúl T. empezó a quemar contenedores de basura, cabinas telefónicas, toldos de bares y cervecerías, e interfonos de tiendas situadas en las cercanías de la calle de Aribau con Diputació. Para prender los toldos o sillas, los participantes en el juego se valían de un siempre mechero y de una mezcla pastosa de líquidos inflamables. Los jóvenes tenían por costumbre reunirse en bares de la parte baja de la calle de Aribau. Allí, José Luis G. inventaba sobre la marcha las reglas del juego, repartía los papeles de la obra entre el grupo y dirigía los movimientos de sus discípulos en la tranquila noche de Barcelona.

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