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VUELTA 98

Choque de líderes

La mujer de Olano se enzarza en una polémica con Jiménez por dejar solo a su marido

En el regreso al llano y ante la espera del decisivo fin de semana, la Vuelta entró en una polémica que enfrentó al líder Abraham Olano y a su compañero de equipo José María Jiménez. El Banesto se despertó ayer en el hotel de Burgos respirando un mal ambiente. De lo que menos se habló fue de estrategias en el llano, de alianzas o apaños en ruta con el firme propósito de mantener la hegemonía del equipo. El catalizador fueron las declaraciones de Karmele Zubillaga, la mujer y representante de Olano, a una emisora de radio. El motivo: la cuarta victoria de Jiménez tras su explosivo ataque en los dos últimos kilómetros del ascenso a la laguna negra de Neira y la pérdida de 13 segundos de Olano con su principal adversario, Laurent Jalabert. "No me gusta ver al jersey amarillo sin compañeros delante", manifestó Karmele al término de la etapa. Y añadió: "La avaricia puede romper el saco algunas veces".Creado el caldo de cultivo, el Banesto se convirtió en un nido revuelto entre dos rapaces que luchan por la primacía del carisma popular. Jíménez, en ese contexto, va por delante de Olano. El Chaba enamora y el guipuzcoano entretiene. Pero es Olano el jefe, el único líder del equipo, el corredor en el que Banesto confía para ganar la Vuelta. Jiménez, sin embargo, tiene libertad para decidir en su terreno, la montaña, siempre y cuando no ponga en peligro el control de la carrera.

El corredor de Ávila no acogió bien las manifestaciones de la mujer de Olano. "No me ha gustado lo que dijo Karmele. Debería estar callada. Me ha hecho mucho daño. Tengo la sensación de que Olano dice una cosa y su mujer otra. No sé cómo se puede entender ese matrimonio si se contradicen", señaló.

Hubo más respuestas envenenadas hacia la situación creada. "No es verdad que el equipo no esté trabajando para Olano. Lo estamos llevando en las etapas de montaña hasta el último puerto de ascenso", añadió. Jiménez sentenció: "Estoy en una buena posición para ganar la Vuelta. Tengo libertad pero el líder es Olano".

La preocupación se reflejaba en el rostro de Olano. ¿Tenía permiso Jiménez para atacar? Sus respuestas eran permisivas. "Los ataques de Jiménez son una cuestión de equipo", respondió Olano. Ante la insistencia, añadió: "Sí hace bien en atacar, pregunten al director del equipo. La etapa de la Laguna salió perfecta para el Banesto". Eusebio Unzue, director técnico del Banesto, certificó la autoridad del ataque de Jiménez al haber dado permiso al corredor.

La situación se presenta incómoda para el Banesto ante la proximidad de la renovación de Olano. El ONCE-Deutsche Bank también puja por adquirir los servicios de Olano. Fue curiosamente Karmele quien dejó entrever esta posibilidad antes del inicio de la Vuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de septiembre de 1998