UV asegura que las promesas del PP son "aire"

Fermín Artagoitia, portavoz de Unión Valenciana, cumplió con el guión previsto y presentó un memoral de agravios al presidente de la Generalitat a partir de la letra del documento del pacto de gobierno suscrito por el fallecido Vicente González Lizondo y luego revisado por Héctor Villalba. Eduardo Zaplana soportó con estoicidad la retahíla de acusaciones en torno a su escaso peso en Madrid; el abuso de la televisión pública; las deficiencias en infraestructuras; el incumplimiento del plan hidrológico; la ausencia de un cuerpo de policía autonómico; etecétera. Artagoitia fue especialmente incisivo al tratar la indefensión del pequeño comercio frente a las grandes superificies, con especial mención a la "insumisión" de Diego Such, consejero de Empleo, Industria y Comercio, hacia la ley de horarios comerciales. Artagoitia redujo a "aire" las grandes promesas de Zaplana en torno al futuro de la Comunidad Valenciana. El reciente acuerdo entre populares y socialistas para crear un ente normativo mereció capítulo aparte: "Es una rendición en toda regla, ante la que sólo cabe una salida semiairosa, y es conseguir que la mayoría de los miembros de esa academia, como el gobierno, esté formada por miembros nombrados por UV y el PP". Zaplana sonreía en su escaño mientras Artagoitia reivindicaba una presencia mayoritaria en el futuro ente normativo. Gobernar con el PSPV Artagoitia exigió que se cumpla la letra del pacto y lanzó una velada amenaza: "No olvide que el 14 de junio del próximo año está cerca, que el 14 está después del 13, y dudo que usted vuelva a gobernar con los votos del PSPV". Zaplana desarmó el discurso de Artagoitia con una réplica didáctica. Explicó que ocupa la presidencia gracias al voto de más de un millón de valencianos; que el Consell es un órgano colegiado en el que no deben existir cuotas de partio y que "la generosidad" entre populares y regionalistas es recíproca. El presidente de la Generalitat recordó que el Gobierno del PP en Madrid sólo ha elaborado dos presupuestos, que él fue el primero en reivindicar el tren de velocidad alta hasta Valencia y que el apoyo de Madrid hacia las infraestructuras de la Comunidad Valenciana es "permanente". Luego hizo un repaso, siempre en tono profesoral, de las "incongruencias" que afectan al discurso de los regionalistas, que siendo miembros leales del Consell se ven obligados a sostener un discurso que defina sus diferencias hacia los populares. Zaplana no dudó en calificar como "histórico" el acuerdo con los socialistas en torno a la proposición de ley para crear una Acadèmia Valenciana de la Llengua, explicó que "en todo acuerdo alguien cede", que "no existe una alternativa" al nuevo ente normativo y que el conflicto lingüístico debe abandonase "lo antes posible". Y añadió: "Usted mismo sabe que el acuerdo es bueno para la sociedad valenciana y yo sé que usted siempre estará de acuerdo con lo que es bueno para los valencianos". En la misma réplica, Zaplana reiteró el ofreciemiento de abrir un gran debate sobre el futuro de Canal 9. Al término del debate, en respuesta al portavoz del PP, Zaplana agradeció a todos los grupos su cooperación en el debate sobre el estado de la comunidad y ofició de nuevo como apóstol de la transición: "Tiendo la mano al entendimiento y a la voluntad de diálogo de todos en aquellos temas en los que el futuro de los valencianos esté en juego".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de septiembre de 1998.

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