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REVISTA DE PRENSA

Carlos Westendorp, virrey euroespañol en Bosnia

Londres

Puede que los tres principales grupos étnicos de Bosnia hayan dejado de matarse unos a otros, pero aún se resisten a llamarse entre sí compatriotas. Cuando llegó la hora de diseñar un pasaporte común, fue Carlos Westendorp, el hombre de Occidente en Bosnia, quien tuvo que imponer un modelo a los obstinados nacionalistas. (...) El éxito seguido del fracaso compone la rutina diaria de lo que Westendorp califica de "labor casi imposible": transformar el paisaje de fosas comunes y pueblos arrasados de Bosnia en un verdadero país. (...) Y Carlos Westendorp parece el hombre adecuado para hacerlo. (...) Ha obligado a los dirigentes nacionalistas bosnios a abandonar los indicativos étnicos en las matrículas de automóvil (para así ayudar a la libertad de circulación) y a aceptar una única moneda. Ha arrebatado a los partidos políticos el control de la televisión en la República Serbia y en la Federación Croata- Musulmana (...) y ha hecho que el Parlamento (. . .) aprobara leyes sobre la propiedad para dar a los refugiados el derecho de recuperar sus hogares. (...) Bruselas busca hoy a alguien que planifique su política exterior y de seguridad común, y Westendorp está en todas las quinielas. (...) Si consiguiera el cargo, Westendorp pisaría terreno conocido. Después de todo, conformar una política exterior única para los 15 Gobiernos de la UE puede no ser tan arduo como hacer de Bosnia un único país. (...), 5 de septiembre

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de septiembre de 1998