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VUELTA 98

Ovación al Festina

El Festina está encantado. Zülle , Virenque, Dufaux, Brochard y compañía se sienten como en su casa. El recibimiento que otorgaron los cordobeses a los ciclistas postergados en el Tour por el asunto de la EPO ha sido sorprendente. Un acto de solidaridad o de cortesía hacia esos corredores extranjeros. El tiempo y las carreteras españolas se encargarán de dictar sentencia. Pero la primera jornada de la Vuelta exhibió a sus héroes. El Alcázar de los Reyes Cristianos fue la primera plaza que aplaudió a los chicos del Festina durante el acto de presentación oficial de los equipos en la prueba. Un escenario vistoso, unos protagonistas maltratados por las leyes del vecino país y una grada dispuesta a redimir los presuntos actos punibles. Varios minutos duró la ovación dedicada a los ciclistas del conjunto con patrocinio andorrano. "Estamos satisfechos por el cariño que nos habéis dispensado", señaló Zülle a la concurrencia. Incluso el francés Virenque, un eterno rival de los escaladores españoles no pudo disimular la sensación de bienestar que reflejaba su rostro por sentirse querido.El apoyo a Festina continuó ayer por la mañana en el control de firmas de la etapa. Y luego ocurrió lo mismo en la carretera. Lo que son las cosas. Virenque, un francés, se igualó con Olano en la recogida de autógrafos. Pocos se hicieron la pregunta que corre de pluma en pluma por la prensa extranjera: ¿Cómo la Vuelta ha permitido su participación después de que la mayoría de los corredores haya confesado a la policía que han recurrido al dopaje? Por aquella confesión de su ex director, Roussel, fueron expulsados del Tour.

No sólo el efecto Festina rompió moldes. La gente quiere ver ciclismo. Ayer, unos 200.000 ciudadanos salieron a las calles y carreteras de Córdoba para ver el pelotón de la ronda española. Fue la mayor expectación de la década que se conoce en Andalucía por presenciar una carrera ciclista. Una expectación similar a los tiempos de Induráin, cuando los del Banesto tenían que contratar guardias de seguridad para proteger sus hoteles..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de septiembre de 1998