La farmacéutica asesinada riñó con su marido por el divorcio
El hijo mayor de la dependienta de farmacia asesinada a puñaladas el pasado martes en Barcelona por su marido, que acababa de salir de la cárcel con un permiso penitenciario, declaró ayer en el Juzgado de Instrucción número 14 que ese día, a primera hora, sus padres habían discutido agriamente porque su madre quería el divorcio. El hijo de Carmen Vera, según fuentes judiciales, manifestó que su padre, Juan Araújo, conocido como Juanito el de La Línea, salió de la cárcel con un permiso de cinco días el pasado lunes y fue directamente a la casa de su mujer para hablar con ella de su petición de divorcio. Según el joven, su padre pasó la noche en las escaleras del edificio donde vivían la mujer y sus tres hijos, y por la mañana pidió a Carmen Vera que fuera con él a visitar a la asistenta social de la cárcel. El propio joven acompañó esa mañana a sus padres, pero durante el trayecto la pareja discutió agriamente, por lo que finalmente siguieron cada uno su camino por separado. El hijo acompañó a Carmen Vera hasta la farmacia del paseo de Maragall de Barcelona donde trabajaba, pero no presenció el crimen y cuando entró en la tienda, su madre yacía ya en el suelo en medio de un charco de sangre. La autopsia ha revelado que la víctima recibió 29 puñaladas y tenía una fractura de costillas.


























































