Los ecologistas creen que el deporte de montaña daña a los buitres leonados
No vuelan juntos aunque así lo digan los deportistas. La Federación Andaluza de Asociaciones para la Defensa de la Naturaleza denunció ayer "las molestias y el acoso" que sufren los buitres leonados por la práctica de ala delta, parapente y escalada en El Chorro (Málaga). "Estos deportes han provocado que las aves abandonen sus nidos en un espacio de tiempo tan breve como no hemos visto en ningún otro sitio", manifestó Consuelo Atencia, coordinadora del plan de manejo en Andalucía de esta especie protegida. Atencia exigió a la Junta que prohíba estas prácticas en la zona "al menos" en el periodo de reproducción y crianza -de finales diciembre a principios de agosto- para evitar que ocurra lo que ya ha ocurrido en el valle de Abdalajís: que los buitres abandonen el asentamiento. Y tiene sus razones: A pesar de que Cádiz cuenta con uno de los mayores asentamientos de España, en Málaga la población de esta especie apenas llega a los 150 ejemplares. El principal problema para prohibir estos deportes es, según Atencia, que la cara norte de la Sierra Llana, donde está ubicada El Chorro, no está declarada parque natural. Pero amenazó con otras armas: la ley de especies protegidas. "La situación atenta contra la legislación vigente porque no se está respetando las áreas de estancia, reposo, reproducción y crianza de una especie que entra bajo esta ley". Atencia expresó su desconcierto ante el hecho de que la Junta, por una parte, desembolse cuatro millones de pesetas anuales para el plan de manejo del buitre leonado y el alimoche en Andalucía y luego "no adopte las medidas obvias". Este plan, que comenzó en 1996 y finalizará en el año 2000, ha repercutido "de forma directa" en la conservación de estas especies: se ha construido un centro de recuperación para estas aves y cuatro comedores. El plan financia asimismo a personal de seguimiento.


























































