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La selección domina al tedio

La selección ha salido victoriosa sobre el tedio, de momento. Al menos en estos cinco días de concentración, consistentes en dos entrenamientos diarios, una cita con la prensa y unas pocas horas de ocio entre las paredes del hotel balneario de Puente Viesgo. ¿Síntomas de aburrimiento, de claustrofobia, de añoranza de sexo, de comida casera? Nada de eso. Los seleccionados españoles, o al menos los cinco consultados ayer por EL PAÍS, asumen con paciencia y alegría la reclusión de España en Puente Viesgo. En cualquier caso, Hierro admite echar mucho de menos a su familia, Iván Campo empieza a estar un poco harto de tener que enfrentarse cada día al agobio de la prensa, y Kiko no tiene añoranza de sexo porque él, en casa, tampoco está para "tirar cohetes". "A veces me tiro un mes en casa sin sexo. Yo creo que así estamos todos menos los casados, que lo tienen fijo", comenta el delantero del Atlético de Madrid."Me gusta charlar con Rafa (Alkorta), ver la NBA y el Roland Garros por televisión y estoy leyendo El Capitán Alatriste (de Arturo Pérez Reverte)", comenta Hierro.

Celades comparte la lectura de Piratas, de Vázquez Figueroa, con la música de Dire Straits para matar el tiempo que lo separa de cumplir su ilusión de reunirse en Francia con "los mejores jugadores del mundo". El centrocampista del Barça no echa de menos el sexo ("son pocos días todavía") y disfruta, en su primera concentración con la absoluta, del buen ambiente del grupo y de la "excelente" comida.

Iván Campo, sí empieza a notar la falta de sexo ("pero al Mundial ya se puede uno llevar a la mujer, ¿no?") y echa de menos a sus "amiguetes" de Mallorca.

Entretanto, Clemente comenzó ayer a trabajar la velocidad de sus jugadores, después de que hasta ahora sólo hubiese entrenado a base de resistencia y de estiramientos.

En un plano más relajado, un grupo de periodistas se enfundó ayer una camiseta con la leyenda "Soy un fracasado". Era la respuesta hilarante a unas declaraciones de Clemente, quien aseguró el pasado lunes que los periodistas españoles eran los "500 y pico" en el escalafón mundial. Clemente les rió ayer la broma a los periodistas, aunque dio un respingo cuando el reportero de Caiga Quien Caiga le ofreció una falsa pastilla de Viagra para combatir la impotencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de mayo de 1998