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GENTE

LAS COLMENAS DE LA ÓPERA

Los responsables de la Ópera de París han instalado dos colmenas en el techo del edificio para recuperar a los miles de abejas que vivían allí hasta hace ocho años y que fueron expulsadas tras la jubilación del jefe de utilería, que fue quien las instaló en el palacio Garnier. La deliciosa y rara miel de estas abejas es envasada en elegantes frascos de 125 gramos, con la etiqueta Miel recogida en los techos de la Ópera de París, que se vendían a unas 900 pesetas en las boutiques de las óperas Garnier y Bastilla y en elegantes tiendas de comestibles, como Chez Fauchon. El jubilado utilero-apicultor, Jean Paucton, asegura que echa de menos «los tiempos en que, en medio de los ensayos de óperas y ballets, subía a los techos del palacio para visitar a mis protegidas, las que daban una exquisita miel tres veces por año». «Incluso Rudolf Nureyev la consumía, y para qué hablar de mis amigos utileros, que siempre me pedían que les regalara un frasquito», narra Paucton. -

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