Una comunidad "poco verde"
La Comunidad Valenciana suspendió, con pésimas calificaciones, el examen de los ecologistas. Destrucción de marjales y huertas, trasvases contraproducentes, basureros peligrosos, acoso a parques naturales, ríos contaminados y ciudades con exceso de tráfico y falta de jardines desfilaron por el congreso de Els Verds. Los conservacionistas criticaron con dureza a la Consejería de Medio Ambiente por "tolerar y a veces liderar" las agresiones al medio ambiente. Se referían a las decisiones de la consejería de alterar la zona protegida del Montgó, excluir numerosos marjales como el de Massamagrell del catálogo de zonas húmedas, postergar la aprobación de la Ley de Residuos y dotar de pocos fondos al Plan de Residuos. Entre los problemas de salud que aquejan al territorio valenciano incidieron en la contaminación del río Magro, la destrucción del marjal de Pego-Oliva, la reducción de la huerta de Valencia, la limpieza de bosques que aumenta la desertización y el "peligroso" basurero de Dos Aguas. En definitiva, denuncian que el año pasado los valencianos volvieron a hostigar al medio ambiente y a caminar por la senda del desarrollo insostenible. La sombra de la catástrofe del parque de Doñana planeó sobre el congreso.


























































