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No hubo tormenta en España

Madrid. 11.38 de la mañana. 07.33.149.87.53.54. Número de Francia 98 para la venta de entradas. Animoso y ajeno a la tormenta telefónica que se ha desatado en toda Europa, el comunicante español coge el teléfono y marca. Al otro lado de la línea: pi, pi, pi, pi, pi. El tono de ocupado. Un segundo intento le lleva a una voz grabada en inglés: Welcome to de official site... El mensaje se repite tres veces. Después salta la línea: ha pasado el tiempo máximo de espera. Una tercera llamada le devuelve al pi, pi, pi. Una cuarta -el comunicante no se desanima- a una voz en castellano: "Teléfonica informa de que por saturación de líneas pruebe a hacer su llamada pasados unos minutos". Pasados unos minutos: una voz en francés dice lo mismo: las líneas están saturadas. En casi 100 llamadas, el comunicante español logra repetir varias veces toda la gama de respuestas excepto una, la ansiada "Francia 98, ¿cuántas entradas quiere?" Imposible. Y sin embargo, desde España no hubo, ni mucho menos, tanto tráfico telefónico con París. Según un portavoz de Telefónica, hubo dos picos de llamadas hacia ese número. Uno, entre las 12.00 y las 14.00, y el otro entre las 16.00 y las 19.00. En cada uno de ellos, se produjeron unas 7.000 llamadas sólo desde Madrid, Barcelona y Sevilla, las provincias que promedian el 60% del tráfico telefónico español.

En las centrales internacionales españolas no se produjo, así, ningún problema de saturación de líneas. Eso tuvo lugar en el cuello de botella en que se convirtieron todas las centrales francesas que atendían llamadas internacionales. No es de extrañar, -pues, que el comunicante español no lograra comunicar con París, sus múltiples intentos se quedaron en el camino. Por lo menos siguen quedando entradas.

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