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TRIBUNA

Merecieron más

Con peligro. El Atlético arrancó con aplomo. Fue seno y disciplinado. Todos los jugadores se implicaron al máximo. La buena colocación le dio seguridad y bastantes opciones ofensivas. Mantuvo el equilibrio entre ataque y defensa con inteligencia. Tocó con paciencia sin rifar el balón y dispuso de ocasiones. Tuvo peligro. Bastante para 45 minutos contra un equipo tan sólido.Kiko, retrasado. En el Atlético, las bandas tuvieron escaso protagonismo: por la derecha faltó llegada (Bejbl y Pantic no son jugadores de banda y Aguilera apenas se incorporó) y por la izquierda, Geli debería haber doblado a Lardín en más ocasiones. Kiko jugó demasiado retrasado, dejando arriba muy solo a Vieri. El italiano estuvo muy participativo.

Con oficio. La Lazio no tuvo inconveniente en ceder el terreno y la iniciativa a los atléticos, porque su prioridad estaba en acumular hombres atrás y mantener el orden defensivo. En ataque, mantuvo un buen equilibrio al acompañar todas las líneas la salida del balón. Demostró ser un equipo con mucho oficio.

Faltó pegada. Los italianos adelantaron las líneas poniendo más énfasis en la presión. Con esta actitud más agresiva consiguieron alejar al Atlético de su área. Con la clara ocasión de José Mari los rojiblancos recuperaron la confianza. La circulación del balón fue rápida y buscando la profundidad, especialmente Kiko y Pantic. Sólo le faltó pegada en los momentos puntuales.

Buena imagen. Con José Mari el Atlético ganó en velocidad y profundidad y Vieri estuvo más acompañado. La lesión de C. Se mostraron ambiciosos, asumiendo riesgos. Dieron muy buena imagen y merecieron más. Se despidieron con dignidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de abril de 1998