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RALLY DE PORTUGAL

McRae arrasa en la primera etapa

El arranque del Rally de Portugal conoció ayer la exhibición del escocés Colin McRae (Subaru), que dominó con autoridad, fue el más rápido en seis de los nueve tramos cronometrados que se disputaron y distanció claramente a toda la competencia. El resto de notables, entre ellos Carlos Sainz (Toyota), no pudo más que pelear por la segunda posición. El piloto madrileño acabó el día en tercer lugar, a 49 segundos de McRae, tras una jornada agotadora de 15 horas y en la que tuvo pequeños problemas mecánicos con la suspensión y el cambio.Después del irrelevante prólogo del domingo, el verdadero comienzo de la carrera reivindicó el papel protagonista en el Mundial de Subaru y de su piloto estrella. El inicio del curso ha sido adverso para los colores azules de la escudería en la que militó Sainz: una tercera posición en Montecarlo y dos abandonos consecutivos por averías en el motor, en Suecia y el Safari, ilustran hasta ahora el pobre papel de McRae esta temporada.

El campeón del mundo de 1995 necesita enderezar la situación cuanto antes si no quiere perder el paso que marcan sus rivales de Toyota (Sainz), Ford (Kankkunen) y Mitsubishi (Makinen y Burns). Por eso McRae se desmelenó ayer por los caminos del norte de Portugal. Enseguida sembró el pánico entre la competencia, pues todos saben que esta carrera puede definir la pauta del campeonato. Y por lo visto ayer, McRae está en otro nivel. En nueve tramos cosechó cerca de un minuto de ventaja sobre el resto de pilotos importantes del Mundial.

Juha Kankkunen acabó a 44 segundos, Sainz a 49, Tommi Makinen a 56. Los cuatro primeros espadas de cada una de las marcas que disputan todo el campeonato ocuparon los cuatro primeros lugares, pero la ventaja del piloto escocés de Subaru resultó tan inesperada como avasalladora. "Va como un avión, completamente despendolado", comentó uno de los muchos aficionados españoles que se congregaron al borde del recorrido.

Sainz también se mostró sorprendido, aunque justificó su rendimiento. "No me he encontrado cómodo con el coche", explicó, aunque mejoró a partir de mediada la etapa, después de modificar los reglajes de las suspensiones en el Corolla. También el innovador cambio de marchas secuencial le dio problemas, y ese mismo argumento llevó de cabeza todo el día a su compañero Didier Auriol, que perdió más de tres minutos respecto a la cabeza. Sainz, pese a todo, nunca perdió el ritmo de la lucha por la segunda posición.

"Queda mucho rally", dijo el piloto madrileño, aunque McRae logró casi un minuto de ventaja en sólo 130 kilómetros y quedan casi 250 más. La etapa de hoy, con 10 tramos cronometrados y 144 kilómetros, puede dejar sentenciada la carrera. La lucha sigue abierta en el grupo N, con protagonismo de Luis Climent (Mitsubishi), y en la categoría de dos litros, con el Seat oficial de Harri Rovanpera en las primeras posiciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de marzo de 1998