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TRIBUNA

Errores y desaciertos

Debilidad defensiva. El Madrid empezó presionando muy arriba y recuperando la pelota con relativa facilidad. La abrumadora posesión de balón no se traducía en ocasiones de gol por falta de claridad en los metros finales. Un error en el pase en la salida al ataque y una indecisión en el cruce le pusieron en desventaja. La defensa de circunstancias evidenció claras debilidades.A defender. El Racing fijó a cinco hombres atrás con pocas licencias para otras cosas que no fueran defender, un hombre más por delante y otro sobre Redondo entorpeciéndole. Con todo, tuvo problemas en algunos balones cruzados. Conservó muy poco el balón en su poder.

Mayor ritmo. Tras el gol encajado, los madridistas aumentaron ostensiblemente el ritmo del partido. La circulación del balón fue más rápida y su fútbol más profundo. Durante el primer tiempo, Suker y Mijatovic se mostraron muy ambiciosos. Con gran movilidad y participación y una buena compenetración entre ambos, encontraron un buen espacio para recibir en la banda izquierda, sobre todo cuando Raúl, en su afán por relacionarse con el balón, se iba al centro a tocar.

Error incomprensible. Tras el descanso, la salida del Madrid fue explosiva. Penetró bien por fuera y por dentro, disponiendo de ocasiones. Incorporó más jugadores al remate, y su dominio fue abrumador. Con ventaja en el marcador, el equipo blanco retrasó algo sus posiciones, contando con más espacios para sorprender. Contraatacó con velocidad, pero volvió el desacierto en los últimos metros. Un incomprensible error de colocación le privó de la victoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de marzo de 1998