Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL 24ª JORNADA DE LIGA

El Zaragoza retrata al Espanyol

El Zaragoza desenmascaró al Espanyol. El botín recogido en la primera vuelta -32 puntos- permitió que Montjuïc mirase con superstición al cielo, al palo o al césped resbaladizo durante tres o cuatro partidos de infausto recuerdo. Cualquier excusa era buena, incluida alguna que otra nefasta labor arbitral. Pero el Zaragoza retrató ayer la anorexia que sufre desde entonces el Espanyol: dos puntos en los últimos cinco partidos. Y por encima del resultado o la estadística, queda la mala pinta del juego que viene desplegando el equipo de Camacho: previsible, yerrno, fiado a la impermeabilidad de su defensa. Basta que encajen un gol los de Montjuïc para que se traduzca en una automática pérdida de puntos: cuatro goles han encajado, lo cual ha supuesto la pérdida de diez puntos.La rapidez y la beligerancia del centro del campo del Zaragoza decidió ayer en Montuïc. Las galopadas de Kily, Radimov y Acuña -que no encontraron la presión local que se esperaba como respuesta- le dieron una buena pinta al cuadro aragonés que tuvo otro recurso que llevó de cabeza a la defensa del Espanyol: la capacidad de desmarque de Pier.

Camacho remodeló el equipo en la media hora final dando entrada a Arteaga, Cobos y Pralija. Pero el Espanyol siguió sin encontrar puntos vulnerables en la defensa del Zaragoza, mientras que a las contras del equipo maño sólo les faltó el golpe de gracia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de febrero de 1998