Viento en popa
La tranquilidad de las bolsas asiáticas empieza a ser solamente un elemento de referencia para el mercado español, que cada vez se deja orientar más por los factores domésticos. El buen dato de inflacción pemite augurar nuevas caídas en la rentabilidad de la renta fija, pese a no ser seguido ayer por un movimiento a la baja del tipo oficial de dinero. Eso llegará más pronto que tarde porque el mercado y los factores políticos están presionando en ese sentido.En esa situación, el mercado español e anotó nuevos récord. La Bolsa de Madrid marcó un nuevo máximo de 674,11 puntos, después de subir un 1,84%, y también se conquistó otro récord de contratación, con 263.577 millones de pesetas, que pulveriza la marca de 235.282 millones obtenida el 28 de octubre de 1997. Bien es cierto que ayer terminaban los contratos de futuro y que Telefónica se anotó 143.000 millones, producto en arte del lavado de cupón a cuenta del reparto de dividendo del lunes.


























































