Canal + se rinde a Emma Suárez

La actriz madrileña, protagonista de una semana homenaje

La niña que no pudo presentarse a los exámenes de primero de BUP porque se había convertido en un personaje de Rosa Chacel en la película Memorias de Leticia Valle, es la misma mujer que en 1997 conquistó el Goya por arrebatarle el sentido a Carmelo Gómez en El perro del hortelano. Hace 18 años, con las trenzas nacidas de unos tirabuzones rebeldes y la mirada ansiosa de curiosidad, Emma Suárez aparecía en pantalla con un rostro de facciones infantiles y carácter maduro. Parece como si el tiempo hubiera invertido el orden de los adjetivos. O como si ella se entretuviera alternándolos para jugar con la vida como lo hace en el cine, con intuición y sensibilidad. "Es una chica que se fija en todos los detalles, incluso le corregía a Fernando Rey las líneas que él trastocaba", afirmaba Miguel Ángel Rivas, el director que la descubrió tras un riguroso casting en el que participaron 150 candidatas.Emma Suárez (Madrid, 1964) sigue fijándose en los detalles. Ella, que llegó a creerse actriz maldita porque no hacía todo lo que deseaba, tuvo en la desaparecida directora Pilar Miró una amiga que sacó partido de su carácter "trabajador y reflexivo". La musa se lo agradeció con palabras ("me ha enseñado mucho, ha sido una experiencia maravillosa"), incluso con lágrimas de auténtico desamparo, pero sobre todo con interpretaciones no por dispares menos inspiradas. Para Pilar, Emma -con ese rictus de niña caprichosa que deja escapar inconscientemente de vez en cuando- ha sido la princesa Belflor que Lope de Vega inmortalizó en El perro del hortelano. También ha hecho carne las palabras, temores y deseos de Joaquín Leguina en Tu nombre envenena mis sueños, relato de intriga y posguerra salpicado de venganzas cumplidas con el tiempo.

Ambas cintas (la primera, estreno el próximo viernes a las22.00; la segunda, esta noche) forman parte de la programación monográfica de Canal + dedica a esta joven pero, veterana actriz 360 grados en torno a Emma Suárez es el título de una semana de cine español que incluye, además, un pase excepcional de Tierra (miércoles, a la 1.48), la parábola mágica de Julio Medem presentada en el Festival de Cannes, así como una serie de piezas especiales: hoy, tras la película, descubriremos la opinión que de ella tienen uno de los galanes que más asiduamente la ha seducido en pantalla, Carinelo Gómez, y los directores Mario Camus y Pilar Miró. El viernes, de nuevo tras el estreno del día, será la propia Emma Suárez quien se confiese ante las cámaras de Canal +.

La periodista Merche Yoyoba ha explorado el lado humano sin olvidar el profesional. "Recuperar el pasado es un esfuerzo agotador, sobre todo cuando se hace durante un día entero," confiesa Emma. "Este homenaje' me halaga tanto como me sorprende, aunque es verdad que coincide con una etapa prolífica y dulce de mi carrera".

Nunca la cadena de pago se había rendido ante la belleza y talento de una actriz. Nunca una televisión había confesado su amor por Emma Suárez. Ni siquiera Tele 5, que le ha regalado lo que todas las estrellas buscan, la popularidad y el cariño del público, gracias a la serie Querido maestro. Ahora, Emma Suárez no es sólo la musa de Julio Medem que los más cinéfilos han descubierto en Vacas, La ardilla roja o Tierra (¡cuánto dolor exhala su personaje, con la mirada llorosa, los labios temblorosos, viendo escapar el loco amor que le ha devuelto una vida que el destino se empeña en arrebatarle de nuevo!). Es un rostro y un nombre que todos los espectadores reconocen, respetan y admiran.

Amante de los retos, de ahí su debilidad por directores noveles y su paso por Los Ángeles para un casting solicitado por Stanley Kubrick para Spielberg, Emma podría convertirse en niña prodigio, fugándose con Loles León y un Goya ensangrentado, en la película Perdidas sin norte. Demostraría de nuevo que es de las que prefieren el amor al glamour.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0011, 11 de enero de 1998.