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80.000 personas gritan ''no'' a la droga

Políticos, actores, toreros, jueces y periodistas dan su apoyo en el Bernabéu a Proyecto Hombre

Ochenta mil personas se reunieron ayer en el estadio Santiago Bernabéu para gritar no a la droga. Fue la fiesta del fútbol, el día en que no hubo colores, rivalidades; sólo un balón por una buena causa.Políticos, actores, toreros, jueces y periodistas se convirtieron por un día en futbolistas. Todos dejaron a un lado su pudor, sus kilos de más o su mala forma física y saltaron al césped del Bernabeu a hacer lo que pudieron.

En tres partidos de 25 minutos cada uno se mezclaron los famosos. Después, el ex presidente Adolfo Suárez leyó un Manifiesto contra la Droga en el que se mostró convencido de que "siempre hay coraje suficiente para salir" del mundo de las drogas y pidió a la sociedad confianza en los jóvenes y ayuda para que, aun en las situaciones más difíciles, éstos puedan "volver a sentirse personas". Este mensaje precedió al encuentro entre un combinado de jugadores del Atlético y Real Madrid contra estrellas de la Liga española. Al pentacampeón del Tour Miguel Induráin le correspondió el saque de honor. Los duques de Palma de Mallorca, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, presidieron los actos.

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Emilio Aragón se confesó admirador de Johan Cruyff. "Pero soy del Madrid, aunque Cruyff siempre ha sido mi ídolo. Me gusta el juego de ataque por eso me han puesto delante: aunque no sé muy bien de qué, para que hiciera lo que pudiera. Estoy muy contento de haber estado aquí ayudando a decir no a la droga. Es un problema de todos y contra el que todos debemos luchar. Si nosotros, o yo en este caso, tengo algún tipo de tirón con la gente joven estoy dispuesto a venir siempre que me llamen".

''Impresiona estar aquí"

Severiano Ballesteros se declara del Barça y luego del Racing. De pequeño, antes que al golf, jugó al fútbol en Pedreña pero nunca lo había hecho en un campo de fútbol. "La verdad es que impresiona estar aquí, en este estadio. Ahora entiendo qué es esa presión, que dicen sentir los que juegan en el Bernabéu". Seve lució una espléndida forma, porque él ya se está entrenando para la próxima temporada. "Estoy seguro de que será mejor que la pasada, porque peor no me puede ir" Ballesteros se sumó ayer por primera vez a este tipo de partidos, y prometió volver. "Estoy contento de estar aquí. La droga no es un problema de unos cuantos, es de todos".Para Millán Salcedo, de Martes y Trece, el de ayer era su sexto partido contra la droga los ha jugado todos. "Pero éste me pilla totalmente desentrenado, he tenido tanto trabajo que no he podido prepararme. Sólo espero no lesionarme". Y para evitar tirones musculares se pasó un buen rato calentando por la banda de una manera un tanto particular, lo que provocó más de una sonrisa de los espectadores.

El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, en lugar de calentar prefirió sentarse en el banquillo junto a Curro Romero, ayer uno de los técnicos de los equipos. "Me hubiera gustado jugar, pero mi forma física es un desastre", explicó Curro Romero. El alcalde se confesó encantado. "Es un día completo. Llevo botas blancas como las de Alfonso, voy vestido de verde y blanco, como mi equipo, el Betis, y encima estoy aquí con el maestro. Pero lo más importante de todo es queMadrid de nuevo a vuelto a responder a un llamamiento como éste".

Luis del Olmo valoró en 300 millones de pesetas el dinero recaudado para Proyecto Hombre. "Hace frío, ha llovido pero la gente ha respondido comosiempre". Del Olmo y Baltasar Garzón se apostaron 250.000 pesetas con Lorenzo Sanz y Jesús Gil. Los presidentes les amenazaron con marcarles dos penaltis. Garzón paró los disparos, pero Del Olmo acabó goleado. Luego, el presidentedel Madrid pasó a la portería en uno de los partidos y el del Atlético actuó de central. Lorenzo Sanz hasta hizo alguna parada por alto y desde la banda escuchó: "Ya no hace falta que renueves a Cañizares''.

Gil adoptó por esta vez una postura prudente y apenas subió. Se quedó lo más cerca de la portería posible y cuando se aburría hacía un aparte con el secretario de Estado Miguel Angel Rodríguez, que tampoco estaba ayer para grandes derroches físicos.

Pero a pesar de todo aún hubo algunos instantes para rememorar viejos tiempos, quizá el más inolvidable de todos cuando Rafa Gordillo, con las medias bajadas, volvió a hacer suya la banda izquierda del estadio Bernabéu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de diciembre de 1997