Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El zurdo de las piernas rojas

Su regate le obliga a pasar por la enfermería cada dos partidos

Desde que a los 15 años su regate empezó a llamar la atención, el rasgo más característico de Savio Bortolini Pimentel, el nuevo fichaje del Real Madrid, fue el color de sus piernas. Las tenía entre rojas y amoratadas, fruto, según demostraron posteriores exámenes médicos, de las patadas que recibía. Cada dos partidos, según una curiosa media que han elaborado en Brasil, Savio pasa irremediablemente por el departamento médico del club. Y no se debe a la engañosa fragilidad que su físico aparenta, sino a la violencia de sus marcadores, demostrada con otra estadístia llamativa: el nuevo zurdo brasileño del Madrid provoca de una a seis tarjetas amarillas en sus adversarios por encuentro. Savio ya se ha acostumbrado, y ni las espinilleras le consuelan. "Ya puedo jugar con armadura que si el rival quiere me hará daño", dijo tras romperse el menisco el pasado año.Tras un fugaz y llamativo paso por las categorías inferiores del Flamengo, Savio debutó con el primer equipo a los 18 años. Tardó algo más en vestir el mítico número 10 de Zico. Empezó con el 11, pero Romario se lo arrebató en cuanto llegó. Luego, lució el 7, pero se lo tuvo que ceder a Edmundo. Finalmente, se enfundó el 10 y ya no lo soltó.

Bebeto lo reclamó nada más fichar por el Flamengo, pero Savio ya era un ídolo supremo y no aceptó más bailes. Zico le ve como su sucesor, y no sólo por el dorsal: "Está ocupando el lugar en el corazón de la afición que se quedó vacío tras mi retirada".

Savio, 37 veces internacional con Brasil, es un futbolista absolutamente zurdo. Tal vez por eso, se mueve preferentemente por la izquierda, aunque también se acomoda a la media punta. Tiene poco gol. Es más bien un especialista del último pase. Su mejor virtud es la habilidad, su poderío en el regate. Suele perfilarlos hacia afuera y, aunque sus rivales lo saben, casi siempre con éxito. Es un jugador de poco recorrido, pero de una velocidad endiablada. Según unas pruebas realizadas por los médicos del Flamengo, corre los 50 metros en 5,88 segundos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de diciembre de 1997