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La fiscalía pide otro juicio contra el presunto asesino de Palme

Cuatro nuevos testimonios, entre ellos dos que pertenecen a personas que fallecieron en abril de 1993 y marzo de 1996, han motivado a los fiscales del llamado caso Palme a solicitar al Tribunal Supremo la revisión del proceso seguido contra el ciudadano sueco Christer Pettersson como presunto autor del crimen. Según los fiscales, los testimonios son bastantes para considerar la presunta autoría de Pettersson en el atentado que el 28 de febrero de 1986 acabó con la vida del ex primer ministro Olof Palme e intentó hacer lo propio con su mujer, Lisbet.Las principales novedades que sustentan la posición de los fiscales son el testimonio que un recluso que compartió un periodo de cárcel con Pettersson entregó a su abogado antes de morir, en 1993. Según el abogado, Pelle Svensson, un ex campeón de lucha, dicho testamento contiene información suficiente como para condenar a Pettersson como autor del atentado contra Olof Palme. Incluso contiene una referencia al revólver Magnum que no ha sido encontrado hasta ahora y con el que se cometió el crimen. De acuerdo con el testimonio, el revólver estaba en manos del acusado la noche del crimen.

El otro testimonio que se invoca pertenece a un vendedor de armas, quien poco antes de morir de cáncer reveló haber entregado a Petterson un revólver de la misma marca y calibre del que fuera utilizado para cometer el atentado. Ya en su lecho de muerte, esta persona dejó su testimonio delante de policías expresando que "quería colaborar para aclarar el asesinato de Palme".

Un tercer testigo, que dice haber visto al sospechoso merodeando por el lugar del crimen la noche en que se cometió, pertenece al círculo de conocidos que frecuenta Pettersson y tiene también antecedentes criminales.

Por último, una prostituta testimonió haber encontrado al sospechoso en un café situado en el lugar del crimen la noche en que éste fue cometido. Christier Pettersson, de 50 años, jubilado por enfermedad, tiene antecedentes criminales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de diciembre de 1997