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FÚTBOL

Indignación en el Valencia por la actuación de Japón Sevilla

"Está visto: los insultos y las amenazas de Jesús Gil han surtido efecto. Esa parece ser la manera de influir en los arbitrajes". Éste era el razonamiento de un consejero del Valencia, indignado ante lo que consideró un arbitraje muy parcial de Japón Sevilla el pasado sábado en el Manzanares. El Valencia, con cinco penaltis en contra y ninguno a favor en lo que va de campeonato, consideró "inmoral" la actuación del árbitro andaluz.

Las quejas valencianistas se centran sobre todo en el penalti señalado cuando Soria saltó sobre Kiko. Corría el minuto 57 y el Valencia acababa de igualar el partido. Es más, el equipo de Ranieri parecía predispuesto a ganar el encuentro. Esa decisión arbitral, sin embargo, pesó sobre un equipo de moral frágil, que ya no pudo equilibrar la contienda.

Hasta el más moderado de los jugadores del Valencia se ha considerado ultrajado. Tras el encuentro, Zubizarreta pidió que se tomara alguna medida al respecto. "Nos estamos portando bien, excesivamente bien con los árbitros, pero después de lo que nos están haciendo, ya es hora de decir algo", comentó el guardameta vasco tras el encuentro. El defensa serbio Djukic fue más allá en sus acusaciones: "Esperó que Gil le dé al árbitro las llaves de un apartamento en Marbella". Para el técnico Ranieri, "es muy difícil jugar contra Gil".

El dueño del Atlético, sin embargo, habló maravillas del colegiado andaluz. "Su actuación ha sido de 10. Ha estado espléndido. No sé por qué tenía mala fama este árbitro", señala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de noviembre de 1997