Los votos de los enmigrantes dan a Fraga un escaño mas en Galicia

Manuel Fraga ha roto todas sus marcas en Galicia. El recuento de los votos de los emigrantes, que finalizó ayer por la tarde, no sólo proporcionó al PP un escaño más en A Coruña, en detrimento del Bloque Nacionalista Galego (BNG), sino que ha permitido a Fraga cumplir el objetivo de superar los 800.000 votos y romper todos sus techos de convocatorias anteriores. Los nacionalistas impugnarán el escrutinio al haberse aceptado numerosas papeletas que no llegaron acompañadas del certificado de inscripción en el censo.

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La cota más alta, en términos absolutos, alcanzada hasta ahora por el PP gallego había quedado establecida en los 795.922 sufragios que los populares obtuvieron en las elecciones generales del pasado año. Desde ayer, una vez escrutado el voto emigrante, la marca se ha situado en 832.389 votos, muy por encima de los 800.000 que el propio Fraga había señalado como gran objetivo durante la pasada campaña.Con el recuento definitivo, el PP iguala su resultado de las anteriores autonómicas de 1993, el 52,1%, a la vez que ha crecido en casi dos puntos porcentuales el índice de participación. Los populares pierden sólo un escaño en la provincia de Ourense, que ya se daba por descontado previamente puesto que en esa circunscripción se eligió el pasado domingo un diputado menos debido al descenso del número de habitantes.

El escrutinio del voto emigrante confirmó todas las previsiones. La victoria del PP entre los gallegos que residen en el exterior alcanza proporciones impresionantes. El 68,7% de los electores que emitieron su sufragio por correo dieron su respaldo a la candidatura de Fraga. La coalición de izquierdas obtuvo un resultado ligeramente menos desastroso que el pasado domingo (un 21,5%) y los nacionalistas se quedaron en un insignificante 4,5%, lo que tampoco constituye una sorpresa dado el desconocimiento del BNG entre los gallegos que llevan más tiempo lejos de su tierra.

La Xunta de Fraga se había empleado a fondo para lograr este resultado. El reparto de subvenciones entre los centros gallegos y la actividad de los militantes del PP en el exterior animó a muchos emigrantes -algunos que llevan décadas sin regresar a Galicia- a inscribirse en el censo, que sólo en el último año creció un 55%.

Al final, sólo votaron 56.604de los 232.000 gallegos del exterior con derecho a participar en los comicios autonómicos. Pero, de la siembra del último año, el PP ha recogido la cosecha de un diputado más por A Coruña, en detrimento del BNG, como ya se temían los dirigentes nacionalistas cuando el pasado domingo constataron que uno de los escaños de esta provincia se disputaba en un estrecho margen. La senadora popular Marta Álvarez obtendrá el puesto que en un principio se había otorgado al ex alcalde nacionalista de A Coruña Domingos Merino.

El escrutinio ha está rodeado de controversia por los diferentes criterios que han seguido las juntas electorales provinciales. En Ourense fueron anulados 400 sufragios porque no estaban acompañados del certificado de inscripción en el censo, pero varios cientos de votos que presentaban las misma deficiencia sí fueron aceptados en A Coruña. Por ello, el BNG anunció que presentará una impugnación. "Ya no se trata de la pérdida del escaño", declaró el representante nacionalista en el escrutinio de A Coruña, Samuel Rodríguez. "Es por una cuestión de deontología política", añadió.

A Fraga, sin embargo, le faltó tiempo para criticar la actitud de la nueva oposición mayoritaria. "Con eso no se distinguen ni por el espíritu democrático verdadero ni por el respeto especial a los emigrantes, ya que no se quieren aceptar sus votos", declaró el presidente de la Xunta, quien esgrimió una resolución de la Junta Electoral Gallega de 1994 que permitía contabilizar papeletas sin inscripción censal. El BNG alega que al dar por válidos los sufragios en los que sólo figura la dirección del remitente no se puede garantizar que hayan sido enviados por otra persona, como ya ha ocurrido en España en más de una ocasión.

De otro lado, el coordinador general del PP, Ángel Acebes, restó importancia en Madrid al ascenso del Bloque Nacionalista Galego por entender que su crecimiento electoral en modo alguno le convierte en alternativa de Gobierno. Tras la reunión del comité permanente del PP, Acebes señaló que la situación del BNG no es equiparable a la de los nacionalistas en Euskadi y Cataluña porque el Bloque nunca ha gobernado en Galicia.

Acebes abundó en la versión expuesta por el secretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos, el pasado domingo acerca de que el BNG ha recogido "buena parte" de los votos que en ocasiones anteriores respaldaron al PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de octubre de 1997.

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