Un informe sostiene que sobran 500.000 funcionarios en Francia

La Administración francesa debería liberarse del 10% de sus funcionarios para ser competitiva y, sobre todo, no resultar un freno para mejorar los resultados de la economía francesa, reabsorbiendo déficit y relanzando el crecimiento. El informe que llega a tal conclusión es obra del inspector de Finanzas Jean Choussat, antiguo director del Presupuesto del Estado durante el primer mandato de François Mitterrand.

Choussat sostiene que hay 500.000 funcionarios de más en un sector público que ya ocupa al 20% de la población activa gala. El inspector estima en sus cálculos que ese sobrante de trabajadores le cuestan al Estado y a los contribuyentes 150.000 millones de francos (3,75 billones de pesetas), entre otras cosas porque reciben sueldos superiores en más de un 6% a los de sus equivalentes en el sector privado.

El informe fue revelado por el semanario Le Canard enchainé, y ha provocado un gran revuelo. El ministro de la Administración Pública, Emile Zuccarelli, se ha apresurado a afirmar que "los textos de la inspección de Finanzas sólo comprometen a sus autores" y ha recordado que "la orientación política del Gobierno es otra".

La publicación del informe, que propone cubrir durante 10 años sólo tres de cada cuatro jubilaciones como la mejor vía para reducir la plantilla sobredimensionada, coincide con las negociaciones salariales que Zuccarellí ha de mantener con los sindicatos y también con la fórmula adecuada para aplicar la semana de 35 horas al sector público.

En los últimos 20 años, la nómina de la Administración ha crecido un millón puestos y todos los ajustes económicos y sociales realizados han recaído casi exclusivamente sobre las empresas privadas.

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