La última estampida de los chicago Bulls

Los campeones de la NBA afrontan la recta final de Michael Jordan

Los Chicago Bulls, el equipo de baloncesto profesional más brillante de los años noventa (cinco títulos en los últimos siete años), visita París para participar en el abierto McDonald's. Será, con toda probabilidad, la última oportunidad de contemplar -a este lado del Atlántico- a uno de los mejores conjuntos de todos los tiempos. Los Bulls se disponen a defender esta temporada su título de campeones de la NBA. Sin embargo, muchas sombras de duda se ciernen sobre el equipo de Chicago. El divorcio entre los directivos del club y el entrenador, Phil Jackson, es evidente: ambas partes han confirmado que ésta será la última temporada del técnico al frente de la escuadra. En consecuencia, Michael Jordan, la gran estrella de los Bulls, ha confirmado que si el entrenador se marcha, él se retirará de las canchas. Scottie Pippen estará tres meses inactivo a causa de una lesión y sus posibilidades de continuar en. el club son cada vez más remotas. Dennis Rodman, recientemente renovado, ha manifestado que será también su última temporada. Todo parece indicar que ésta será la última estampida de los Bulls.Recién comenzada la pretemporada para Chicago, su técnico se ha apresurado a comentar: "Éste es el último año". Durante la pasada temporada Jackson reconoció que su alianza con Krause [mánager general] "no era fácil y, desde luego, no basada en la amistad".

Para añadir más polémica a una situación cada día más conflictiva, Jerry Krause ofreció su particular visión de un club campeón. "Los entrenadores y los jugadores no ganan títulos; son las organizaciones las que consiguen los campeonatos".

Michael Jordan, el mejor jugador de todos los tiempos, acaba de firmar un contrato anual con los Bulls por valor de 5.000 millones de pesetas. La estrella de los toros no ha tardado en respoder Krause manifestando clara e inequívocamente su posición al respecto: "No vi a ningún miembro de la organización jugar enfermo la temporada pasada. En el quinto partido de las finales me hubiera gustado ver eso chicos de la organización salir al campo y jugar", dijo Jordan refiriéndose a su extraordinaria actuación (anotó 38 puntos, enfermo y con 40º de fiebre) en la final frente a los Utah Jazz. "Vi a nuestro equipo jugar. La organización se limitó a pagarnos los billetes de avión para llegar a Utah" dijo Jordan.

Ambos, Jackson y Jordan, han pronosticado que ésta será una temporada muy complicada para los Bulls. "Vamos a perder bastantes más partidos que la temporada pasada", comentó el técnico. "Tendremos que cambiar algo nuestro estilo de juego, pero no será un camino fácil. Va a ser muy complicado renovar el título", indicó Jordan, "Pero creo que somos mentalmente mucho más fuertes que los otros equipos. Conocemos el camino y podemos volver a estar arriba. Será un camino muy duro, pero creo que podemos conseguirlo si estamos todos unidos".

Jordan tampoco minimizó las especulaciones relativas a que ésta será la última temporada de Scottie Pippen en los Bulls. Pippen cobrará menos de 400 millones de pesetas esta temporada (un salario muy bajo de acuerdo a los baremos de la NBA) y ha dicho que abandonará el equipo. Su situación física tampoco es muy halagüeña: tendrá que estar tres meses inactivo debido a una lesión en su pie izquierdo.

Otro de los hombres importantes, el alero Dennis Rodinan, acaba de renovar contrato. Un contrato muy particular (600 millones de pesetas como sueldo base y casi 400 en incentivos) hecho a la medida de un hombre muy peculiar. "Me gustaría ver a Dennis limitar sus distracciones tanto como le sea posible", indicó Michael Jordan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 15 de octubre de 1997.

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