FÚTBOL - CAMINO DEL MUNDIAL DE FRANCIA 98

Islas Feroe celebra su 'éxito'

El rival de España, satisfecho pese a su liminación, por haberse codeado con las grandes s elecciones

Para la selección de Islas Feroe, el partido de esta noche en Gijón, también es una fiesta. El seleccionador, Allan Simonssen, y los jugadores no celebran la clasificación para el Mundial de Francia, como España, pero a su manera también han cumplido el objetivo. Han representado dignamente a estas islas del noroeste de Europa frente a selecciones que no admiten comparación futbolística. Han ganado dos partidos, a Malta, evitande así el último puesto del grupo. Y, sobre todo, han disfrutado mucho codeándose con figuras del fútbol mundial.Al compartir grupo con Yugoslavia, República Checa, Eslovaquia y Malta, hasta ahora los modestos jugadores de Islas Feroe no habían podido conocer la fiebre por el fútbol de los países occidentales. Aunque su presencia en Asturias ha despertado más curiosidad que expectación, también les ha tocado saborear un trocito de cielo.

Cierto es que todo se debió a un malentendido, pero los chicos "dirigidos por Simonssen podrán volver a sus casas presumiendo de haber firmado un montón de autógrafos. Fue el jueves, en Mareo, donde se habían concentrado cientos de personas para ver de cerca a los Raúl, Kiko, Guardiola y compañía. Javier Clemente había cambiado el entrenamiento para El Molinón y los anónimos jugadores de Islas Feroe se vieron rodeados de curiosos.

Los futbolistas de islas Feroe se quejan del calor asturiano. Lo dijo ayer su seleccionador, Allan Simonssen, aquel pequeño y brillante delantero danés que triunfó en el Barcelona en la década de los ochenta. El factor ambiental viene a sumarse al brutal desequilibrio entre una selección superprofesionalizada, España, y otra formada con jugadores aficionados, que dedican la mayor parte de su tiempo a estudiar o a trabajos de todo tipo.

Sin entrar en nombres que no dicen nada, en el equipo de Islas Feroe hay carpinteros, profesores, un empleado en una factoría de pescado e incluso un trabajador en una guardería, infantil. Por tener, Simonssen tiene en sus filas hasta a un periodista, que estará hoy en el césped del Molinón, mientras otra docena de ellos han viajado estrictamente como enviados especiales para sus medios. Sólo tres de los convocados -Mikkelsen, Tasmunssen y Müller- se declaran semiprofesionales y juegan en equipos de la Liga danesa.

Tan atípicos como los futbolistas son los seguidores que han acompañado a la selección de Islas Feroe hasta Gijón. Del medio centenar que ha viajado para ver el partido, unos cuantos aprovecharon la soleada mañana del jueves para jugar al fútbol en la playa de San Lorenzo. Otros, más sedentarios, procuraban informarse de los lugares de moda de la ciudad para pasar una noche divertida.

En lo estrictamente futbolístico, Simonssen se conforma con una derrota digna, o al menos con un resultado más corto que el 2-6 del partido de ida. Lo tendrá difícil, porque, además del potencial español, faltarán los dos jugadores que batieron hace un año a Zubizarreta, Todi Jolinsson y Une Arge.

El relajamiento del último rival español llega a tal punto de suspender la sesión de entrenamiento prevista para la mañana de ayer. Además, los jugadores no encontraron ningún inconveniente para tomarse unas cervezas a mediodía, antes de la comida. Nadie les reprochará hoy una goleada en El Molinón, ni siquiera sus seguidores, algunos de los cuales aprovecharon el buen tiempo de ayer para pegarse un baño en las cálidas aguas otoñales de Gijón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de octubre de 1997.

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