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GOTA FRIA EN LEVANTE

Al menos tres muertos y un desaparecido en Alicante al ser arrastrados por las riadas

Al menos tres personas murieron ayer en Alicante y otra continuaba anoche desaparecida arrastradas por las riadas ocasionadas en las calles como consecuencia del fuerte temporal que descargó sobre la ciudad 267 litros por metro cuadrado en menos de cinco horas, y que la dejó prácticamente incomunicada. Los bomberos no dieron abasto. En poco más de tres horas recibieron más de 2.000 llamadas de ciudadanos, atrapados o accidentados, que pedían auxilio. Los bajos comerciales quedaron anegados y los garajes se inundaron en pocos minutos. El agua también se adueñó de Elche.

La primera víctima mortal de las lluvias torrenciales que soportó ayer el sur de la Comunidad Valenciana fue una mujer de 63 años, María García Carrero, que fue arrastrada por la corriente en una zona de la rambla de la avenida de Xixona, en Alicante. Los vecinos avisaron a la policía al no poder acudir en su ayuda cuando, angustiada, intentaba salvarse agarrándose a una farola. Pero las fuerzas le fallaron y el agua la engulló finalmente antes de que pudiera ser socorrida. Los agentes encontraron su cuerpo sin vida en la misma calle, a varios metros de distancia. Una mujer de 24 años también perdió la vida arrastrada por las aguas.Una mujer y su hijo fueron succionados por una boca del alcantarillado en el Barrio Obrero. El cadáver del pequeño apareció a unos 500 metros del barrio al lado de una cabina telefónica. A las once de la noche de ayer aún no se había encontrado a la madre, posiblemente también fallecida.

Aunque la grave situación se normalizó por la tarde, al dejar de llover en la ciudad, los bomberos continuaban buscando anoche por las zonas bajas de la ciudad a otros posibles desaparecidos. Numerosas personas fue ron atendidas en los hospitales debido a los traumatismos y los golpes recibidos. La borrasca se desplazó hacia el suroeste.400 atrapados en la estación

Los 267 litros de agua por metro cuadrado caídos en menos de cinco horas convirtieron las calles y las avenidas de la capital alicantina en un inmenso lago de aguas revueltas. En la zona de la playa de San Juan más de 30 personas tuvieron que ser rescatadas del interior de sus vehículos. Decenas de estudiantes quedaron incomunicados en los colegios y no pudieron salir hasta media tarde. En la Universidad el agua alcanzó medio metro de altura y más de 1.000 estudiantes estuvieron varias horas atrapados en las instalaciones.

Francisco, que vive en unos apartamentos de la playa de San Juan, describía con espanto cómo el agua cubría las calles: "Mi coche, como todos los demás, está bajo el agua", se lamentaba. Manuela, una mujer de la colonia Santa Isabel, en Sant Vicent del Raspeig, localidad también situada en el área metropolitana, explicaba que la inundación llegaba al primer piso. La mujer, al principio preocupada por sus hijas, que se habían ido a trabajar a primera hora de la mañana, supo después que se habían refugiado en un portal en la zona de L'Albufereta, donde se resguardaron con otras personas del aluvión de agua.

El mismo edificio del Ayuntamiento cobijó a varias decenas de personas y les facilitó mantas. Los bomberos pidieron a la población que no abandonara sus domicilios.

Cuatrocientas personas no pudieron salir de la estación de Renfe, una auténtica isla al estar rodeada de agua. La compañía ferroviaria tuvo que suspender las salidas de los trenes y los equipos de Protección Civil se encargaron de alimentar a los pasajeros, que agotaron todas las existencias de la cantina.

Las comunicaciones por carretera se vieron también seriamente afectadas. La N-332 estuvo cortada al tráfico a primera hora de la tarde al igual que el principal acceso a la ciudad por la pedanía de Santa Faz. Un autobús urbano de línea perdió el control y se quedó cruzado en la calzada.

El aeropuerto de L'Altet, también se vio afectado. Catorce vuelos hubieron de ser desviados a Valencia, Ibiza y San Javier (Murcia) antes de que, por la tarde, recobrase la normalidad.

Los habitantes de un barrio chabolista tuvieron que refugiarse en dos polideportivos a causa de las inundaciones. El fluido eléctrico quedó interrumpido durante gran parte del día y las líneas telefónicas se vieron colapsadas por las llamadas.

En Elche el temporal provocó escenas similares de caos. En algunos puntos como en el barrio Sector Quinto, los coches flotaban y algunos se precipitaron contra las instalaciones deportivas de la, barriada., El tráfico ferroviario quedó interrumpido.

Los accesos a esta población permanecieron cortados hasta media mañana. En el barrio Patilla, una mujer y sus seis hijos escaparon milagrosamente al derrumbarse el techo de su vivienda. La Policía Local pudo rescatar al conductor de una furgoneta antes de que ésta fuera arrastrada por el agua en la ronda de La Vall d'Uxó y un autobús que cubre la línea con Alicante que dó atrapado, sin viajeros, en la avenida de la Libertad al ceder el asfalto. Tuvo que ser rescatada con la grúa.

El alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, y el consejero de Presidencia de la Generalitat va lenciana, José Ripoll, mantuvieron ayer un encuentro para hacer un primer balance sobre los daños con la junta de Protección Civil. El presidente de la Generalitat valenciana, Eduardo Zaplana, que se encuentra en México acompañando a un centenar de empresarios, interrumpió la visita para regresar hacia España. Al mediodía de hoy llegará a Madrid y desde aquí se trasladará a Alicante.

La familia real envió un telegrama de pésame por las víctimas al alcalde de Alicante. El Ayuntamiento ha declarado para hoy día de luto oficial. La Universidad y la mayoría de los colegios e institutos han suspendido hoy las clases. El alcalde, Luis Díaz Alperi, declaró anoche que está estudiando solicitar la declaración de zona catastrófica para la ciudad.

Esta información ha sido elaborada por Ezequiel Moltó, Cristina Torres y María José Pastor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 1997

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