La detención temporal de los fieles a Karadzic consuma el cisma de los serbobosnios
El cisma político entre los serbios de Bosnia se consumó ayer espectacularmente con la retención, por la policía leal a la presidenta Biljana Plavsic, durante casi un día entero en un hotel de Banja Luka, del copresidente bosnio Momcilo Krajisnik, secuaz del perseguido Radovan Karadzic, su plana mayor y 50 guadaespaldas. Krajisnik acudió a Banja Luka para dar un mitin pro-Karadzic y negociar con Plavsic una tregua en vísperas de las elecciones municipales del sábado y domingo. El dirigente serbio no pudo salir de la ciudad hasta la tarde y bajo protección de tropas de la OTAN. Horas después salió el último de los retenidos.


























































